La culpa no es del micrófono, al fin y al cabo un testigo impertinente que graba palabras, sino del bocazas que se empeña en soltar expresiones callejeras ante su presencia.
Ahora, y (parece mentira que con toda su prudencia y retranca gallega le hayan pillado), hemos escuchado que lo del desfile del Día de la Hispanidad a Rajoy le parece un “coñazo”.
Bueno, es una opinión tan sincera, tan extirpada del alma, que hasta nos produce cierta gracia; pero, claro, la existencia de un líder, de un pez gordo, de un mandamás, viene jalonada por multitud de coñazos porque no sólo de buenos momentos se compone el devenir de un prohombre. La vida , en muchas ocasiones, es un soberano coñazo repleto de servidumbres y encuentros soporíferos con gente que nos importa un bledo. Pero es que, en general, así es la vida .
Lo único que convendría apuntar a este respecto es que, cuando el coñazo supera el erótico placer que produce mandar, sólo cabe retirarse y ceder paso a otros que todavía no se sientan abrumados por los “coñazos” que nos rodean.
Escrito por Ramon Palomar



Ya tienen tema para las Fallas del año que viene, seguro que sale el "coñazo de Rajoy".
Os dejo unas fotos de las del 2008.
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