Ayer una espectadora le pidió en medio de un partido si se quería casar con ella.
Y como mi chico es un cielo, se lo tomó así de simpatico.



Es un edificio singular, espectacular, al más puro estilo Calatrava.
De planta diáfana de aproximadamente 5000 m2, tendrá una altura máxima de 85m, una longitud de unos 104m y una anchura de 60m. La estructura fija forma una cubierta metálica abovedada formada por 49 pórticos arriostrados longitudinalmente mediante parejas de arcos laterales y centrales. Dicha estructura metálica esta recubierta con trencadís azul cobalto idéntico al que desplegó en el Palau de les Arts y en los respiraderos de l’Umbracle. En su parte superior, se sitúa una gran estructura móvil que permitirá el control de la luz natural en el recinto gracias a su cubierta de vidrio.
Es el ultimo edificio que completa la Ciudad de las Artes y las Ciencias.
Una vez hecha la presentación tecnica del edificio, que en mi opinión es una maravilla independientemente de su aplicación,lo que yo queria comentaros aquí es sobre la jornada de tenis que presencié allí el viernes.
He estado buscando en los periodicos locales, para ver si alguno se hacía eco de lo que ocurrió, pero ninguno habla del tema. O sea, que os traigo una primicia.
No sé si hay una censura previa a lo que se publica sobre el evento, o es que nadie ha reparado, deslumbrados por la luz y la grandiosidad del Agora.
Pero de la misma forma que me descubro ante Calatrava, rechazo y censuro el comportamiento de muchos de los espectadores de los tres partidos de tenis que vi ese dia.
Al comenzar, se advierte a los presentes que no se pueden hacer fotos con flash, y que apaguen los telefonos moviles.
Ni caso.
Durante todo el partido, se veian continuas lucecitas, flases de las camaras que inmortalizaban el momento sin ningun reparo.
Así como se oian sonar distintas melodias de los moviles, cuyos propietarios seguramente pertenecían a esa especie de ciudadanos imprescindibles, que no pueden dejar de estar comunicados con el resto del mundo ni siquiera durante dos horas.
Mi movil es bastante basico, no tiene muchos de los avances tecnicos de los que otros presumen , pero tiene una tecla para activar el modo de silencio, aun estando encendido.
Supongo que la tendran todos los moviles, pero claro, hay que apretarla para que funcione.
Pues alli nada, libertad absoluta, moviles sonando sin ningun respeto.
Pero no solo sonaban, encima contestaban y se ponian a hablar como si estuvieran en el salon de su casa.
Increible, pero cierto.
Pero no se vayan todavía, aun hay más.
En el partido disputado entre Guillermo Garcia Lopez y Nikolay Davydenko, cuando ya había comenzado, apareció la alcaldesa Rita Barberá y su séquito.
Tenian reservado un palco de los mejores, e hicieron su entrada en el consabido minuto de descanso de los jugadores, pero sin prisa, tranquilamente, por lo que les faltó tiempo para llegar a su sitio y sentarse antes de que empezase el juego, con lo cual, los jugadores tuvieron que esperar pacientemente a que se acomodasen todos ellos en el palco. Y todas las miradas pendientes de tan relevantes personalidades.
Me pareció una falta de respeto hacia el publico, los jugadores y el torneo.
Me parece que precisamente ellos deberían dar buen ejemplo y no actuar como si tuvieran bula en el comportamiento exigido en esos partidos de tenis para todos los asistentes.
No sé si la televisión haría la toma correspondiente, o la suprimirian.
Si alguien vió el partido por la tele, me gustaría saberlo.
Pero además, la alcaldesa, no contenta con esa entrada triunfal en el recinto, al rato, cuando Guillermo Garcia Lopez jugaba en el campo situado en la zona de su palco, se acercó el tenista a secarse el sudor con la toalla cuando Rita Barberá aprovechó la ocasión de la cercanía y se puso a hablarle al jugador, a hacerle unos comentarios que ella sabrá, si estaba dandole consejos para ganarle a Davydenko, o sólo era alguna gracia que se le ocurrió en ese momento.
Lo digo porque mientras le hablaba no dejaba de sonreir y gesticular con las manos, como si la pista fuera una prolongación de la sala Vip, y estuviera contando un chiste muy gracioso.
El tenista estaba alucinado por lo anormal de la situación, no habiendo ningun motivo que justificase esa intervención de la señora Rita.
Y yo tambien.
Fuera lo que fuese lo que tenía que decir, alguien debería informarle y aconsejarle a la alcaldesa, que durante el encuentro no se puede hablar con los jugadores.
Las reglas del tenis dicen que es un juego silencioso. El jugador no debe hablar ni siquiera con su entrenador durante el partido. Salvo en las competiciones por equipos, como es el caso de la copa Davis. Y el publico debe guardar silencio.
Si pretende darle una categoria a este torneo Open 500 de Valencia, y ella es la primera que comete estos errores, ignorando las mas elementales normas del juego, mal vamos.
Aqui os dejo unas fotos de ese dia, para los que les guste el tenis.
Hoy se juega la final de este torneo, entre Mikhail Youzhny
y Andy Murray.

Espero que alguien le haya comentado a la alcaldesa que calladita esta mas guapa.