viernes, 2 de octubre de 2009

SABADOS LITERARIOS - HISTORIAS DE MIS MUEBLES


Cuando me casé era costumbre enseñar la casa una vez amueblada y decorada para que los familiares y conocidos pudieran observar, más bien criticar diría yo, el buen o el mal gusto de los novios.
Yo me negué a seguir esa tradición, con el consiguiente disgusto de mi madre.
Ella habia sido invitada a ver las casas de todas las hijas de sus amigas, que se casaron antes, y por lo visto ahora tenia la obligación de corresponder enseñando la mia.
Pero yo argumenté que mi futuro hogar no era un museo para que vinieran grupos de visita a cotillear. Y no le di opción a que me convenciera de lo contrario.

La primera vez que vino mi padre y vió los muebles que habiamos comprado, se quedó muy sorprendido y decepcionado.
El no era una persona muy dada a fijarse en la decoración, ni criticaba casi nada, pero se esperaba unos muebles clásicos, no sé si de estilo ingles o rococó, pero desde luego no esperaba unos muebles tan modernos, de lineas rectas, con unas mesitas en la habitación que segun sus propias palabras parecían "cajas de transportista", sin patas, directamente en el suelo.
Ni en el comedor unos estantes al aire, una mesita rinconera de acero y cristal, una lampara "rarisima" y para colmo un sofa "sin orejeras" separado en modulos independientes.

Se quedó atonito.
Hija, ! Que menos que una butaca chester !, dijo apenado.

Aquel dia en la cara de mi madre se dibujó una sonrisa de alivio, pensando que si hubieran venido sus amigas hubieran criticado y mucho esos muebles mios tan poco "elegantes".
Sin que dijera una sola palabra, me dí cuenta de que en esta ocasión agradeció mi cabezonería.

Y yo tan contenta y tan feliz con mis muebles nuevos.





31 comentarios:

Natàlia Tàrraco dijo...

Oyeees, donde esté una butaca "chester" que se quite lo minimalista, da para siestas.
Ja, ja...si es de orejones, mejor.
Te comprendo, y te aplaudo, natalí

XoseAntón dijo...

Jajaja... Anda que no me he imaginado a tus padres, casi me pareció ver los míos. Hasta los muebles, da la sensación de que se parecen; ya te haces a la idea de los gestos torcidos que provocaron las halógenas de la sala.

Bikiños

Nuria dijo...

Bueno, creo que a veces los padres pretenden extender la manera en que ellos harían las cosas (incluida la decoración), de manera que todo lo que los hijos hagan, nunca estará acorde con lo que ellos esperan, jajaja.....

Tu casa es tuya, y la tienes como te gusta y te parece, para vivirla, para sentirla como tu hogar, tu refugio acogedor, no como un museo,eso está claro ;-)

Biquiños

CARMEN ANDÚJAR dijo...

Si que es verdad, había esa costumbre y aun hay gente que lo hace.Es normal que tus padres no entendieran esos muebles tan modernos, las modas cambian y no todo es mundo las asimilan.
Muy tierno tu relato.
Un saludo

Alfredo dijo...

Tere, te entiendo, fue una situación habitual, supongo que cuando te casaste, más o menos cuando yo, eran tiempos de cambios y una nueva estética se imponía en las casas, se sustituian las cornucopias por las lineas rectas, los dorados por los cromados, el skay por los cheviots y los cuadros con escenas de caza de esplosivos Rio Tinto por los posters de Warhol.

Pero lo del "CHESTER" jamas te perdonaré que no lo incluyeras en el mobiliario, ¿donde se iba a sentar tu padre cuando fuera a tu casa? ...mala hija

Besos "sesentones"

Lupe dijo...

Hola Tag.

¡Qué a gusto me he reído con tu relato!

La ocurrencia de tu padre con las cajas de transportistas es genial.

¡Con lo bien que te lo hubieras pasado viendo las caras de las visitas! Jejeje

Un besote.

Maat

Any dijo...

Iban a tu casa a verla onda visita a un museo? ouch! a mi tampoco me hubiera gustado que vinieran a "inspeccionar", me hizo mucha gracia.
Todavía existe esa costumbre?
A mi también me gustan las casas con pocos muebles, sino me da una sensación de amontone, como que le quita luz al lugar tanta cosa.
Me gustó tu relato, besos

Ardilla Roja dijo...

jajajaa Me lo imagino perfectamente.

La madre de mi tía, expuso el ajuar de la hija en un cuarto de la casa. Yo cuando entré allí, pensé que mi madre iba a comprar algo, pero no, íbamos sólo a mirar.

Y es que la cosa funcionaba así. Unos enseñaban para presumir de la buena situación económica con la que empezaba la hija y los otros iban a comprobar si era verdad.

Lo he pasado bien leyendo tu relato.

Un beso

casss dijo...

Si..es costumbre de exhibir la casa, al nuevo visitante, sigue existiendo. Yo no la entiendo. no la comparto y no la practico.... jajaj.

Muy divertido el relato. Y seguro a tu papá algún sitio cómodo en algún momento les habrás sabido conseguir.

Besotes y buen fin de semana.

balamgo dijo...

Me encantan las personas con criterios propios y, que no se dejan condicionar.La casa de uno, es un lugar muy personal; para disfrutar los de la casa, y no los que vienen de fuera.
Un saludo.

L.N.J. dijo...

Muy bueno, adornar y vestir con muebles no es una exposición para los demás, pero las costumbres son extremadamentes exigentes. Personas como tú saben que disfrutar lo que eliges es cosa tuya y no de terceras personas que tienen culo de mal asiento ( por decir )...

Saludos.

Natàlia Tàrraco dijo...

Tag, te lo mereces íntegro.
Dime dónde te mando el fresco con el fresco de Quinto tal cual.
Verás cual ha sido mi titánico esfuerzo por borrar tan alegre y bella escena.
Me sentí inquisidora, aiggg, qué asco.
Dime dónde y te lo mando, cielito.

mar... dijo...

¡Pues si que me he reido!, me he imaginado las caras de tus padres perfectamente yo creo que fueron muy parecidas a las de los mios cuando descubrieron que me había comprado un dormitorio lacado en blanco en lugar de uno de madera
Un beso de Mar

tag dijo...

Natali,

Me lo puedes enviar donde siempre, a mi correo.Lo que pasa es que a veces no me llegan tus envios.
Gracias por regalarme a Quinto,jaja

tag dijo...

Xose,

Pues si, creo que somos de la generación del cambio, y nos gustaba romper moldes,aunque a nuestros padres no les hacía mucha gracia, jaja

tag dijo...

Nuria,

Los hijos siempre se rebelan a los consejos y gustos paternos.
Lo hicimos nosotros, y ahora lo hacen mis hijos. Es ley de vida.

Luego, conforme pasan los años te acuerdas y comprendes mejor a tus padres.

tag dijo...

Carmen,

No se si todavia de hace, pero desde luego yo lo tuve muy claro y me negué rotundamente.
Solo amigos y familia cercana, iban viniendo poco a poco, porque nos apetecía recibirlos.
Pero un autobus de turistas, ni pensarlo.

tag dijo...

Alfredo,

Yo era muy moderna entonces.
Ahora, con el paso de los años, he visto las ventajas de la comodidad de los sillones orejeros que tenia mi padre, y he heredado uno que retapizado, es mi preferido.
Y ademas tiene un valor sentimental.
Si mi padre levantara la cabeza....

tag dijo...

Maat,

Tu riete, pero el pobre hombre se quedó tan despagado que me dió una pena...

Y mi madre tan contenta por haberse librado de la visita guiada con sus amigas, jaja.

tag dijo...

Any, no sé si todavia existe esa costumbre.
En la capital no, pero en los pueblos creo que aun se hace, tanto en las bodas como en las primeras comuniones de los niños.

tag dijo...

Ardilla,

Pues ahora, leyendo tu comentario me acabo de enterar para qué se hacía esa inspección. Vaya, vaya...

tag dijo...

Cas,

Me acabo de acordar que una compañera de trabajo, se casó su hijo y cuando estaban en la luna de miel, ella se dedicó a enseñar la casa a todas sus amigas y conocidas.
Cuando volvió la pareja y se enteraron, se enfadaron con ella por entrar en su casa sin su permiso y no ha ganado una hija sino que ha perdido a un hijo.
Asi que, cuidadin con tomarse esas confianzas, jajaja

Teresa Cameselle dijo...

Jaja, la anécdota genial, y muy bien contada.
Por la extensión te tengo que penalizar y mandarte a la baca. Claro que me temo que ya hay más gente ahí arriba que dentro del autobús.
Un beso.

tag dijo...

Gracias Balamgo, por apoyarme en mi criterio.
Si hubiera tenido la suerte de conocerte treinta años atras....

tag dijo...

Lou,

Es verdad que a veces las costumbres son exigentes y nos obligan a hacer cosas que detestamos.
Pero creo que con esa negativa estaba reafirmando mi independencia.
Siempre me habian dicho: "Cuando te cases ya haras lo que quieras"
Pues, verbigracia.

tag dijo...

Teresa,

Menos mal que al final me has recogido, aunque sea para enviarme a la baca, jajaja.

Es que me enrollo mucho, ya lo sé.
De todos modos, lo del concurso no es para mí.

Un besito, conductora

tag dijo...

Mar,

Y nosotras que le vamos a hacer si somos así de rebeldes?
Ya lo dice el refran:
Sobre gustos no hay nada escrito.
Por algo será.

Un besito

Neogeminis Mónica Frau dijo...

Llego algo tarde para leer tu historia de muebles pero la disfruto igual. Me imagino esas caras! jejejee...y ustedes, pareja joven, disfrutando de esa "rebeldía" jejejee
Hermosa historia.

un abrazo.

Felisa Moreno dijo...

Qué bueno, en mi pueblo también era habitual lo de enseñar las casas, aunque yo pasé un poquito del tema la verdad.

Me ha gustado mucho tu micro, me ha arrancado una sonrisa.

Besos

chonoman dijo...

Me imagino la cara de tu madre, pero cada uno en su casa pone lo que le da la gana.
Bonito relato.
Besotes.
Paola.

Anónimo dijo...

y0 casa casa n0 teng0...teng0 un padre y una casa, va t0d0 junt0.
l0 que teng0 es una habitaci0n c0n una cama p0r hacer y una mesa d0nde esta el 0rdenad0r que a su alreded0r tiene un b0sque de c0sas inutiles y una tele en un mueble que...al que le s0bra de t0d0, tiene cintas de cassete, dvds, t0d0 l0 cual n0 ve0...cables p0r el suel0, unas d0s lamparas , la luz del tech0 esta fundida, y n0 piens0 p0ner 0tra b0mbilñla, una estanteria llena de libr0s ya leid0s amen de n0 se que leches mas...y en las paredes...ay, misparedes, las d el ahabitaci0n cantan a añej0, a añ0s de 0tra ep0ca...ay, que vengan acriticar mi habitaci0n, estan invitadas las amigas esassss¡¡¡¡¡
medi0 bes0.