
Mi madre tenia muchas primas, que se querían como hermanas, porque eran de la misma edad y pasaron juntas la guerra, en una casa en la huerta que pertenecía al abuelo que todas ellas compartían, mi bisabuelo.
Una de ellas se llamaba Genoveva.
Cuando se casó se quedó a vivir en esa misma casa con su marido y con su madre.
Una tarde fuimos a visitarles.
Su madre era una mujer muy vieja, o al menos así la veía yo desde mis escasos seis o siete años.
Vestia de negro, tenia la cara muy arrugada y el pelo blanco recogido en un moño.Estaba sentada en una mecedora frente al televisor, y no le quitaba ojo.
Parecía estar hipnotizada con el aparato.
Fue por entonces cuando empezó a entrar la televisión en los hogares españoles,pero solo en los que podían permitírselo y mi tia Genoveva y su marido eran unos de estos afortunados.
La abuela contestaba a lo que decía el locutor, como si realmente estuviera allí presente, igual que estábamos nosotros.
El locutor decía “Buenas tardes” y la abuela contestaba “Buenas tardes tenga usted.”
Seguia diciendo el locutor “Esta tarde tenemos una buena noticia que contarles…..”
Y la abuela contestaba “Y nosotros también, han venido Teresín y sus nenes a visitarnos”
Y así, así, ella conversaba con el locutor, como si aquel hombre la pudiera oir.
Yo era pequeña, y para mí la televisión todavía era un misterio,algo demasiado nuevo,de hecho no teniamos tele en mi casa, pero me daba cuenta de lo comico de la situación.
Y bajito, al oído, le pregunté a mi madre:
- ¿Porqué habla con la tv?
No le dio tiempo a responderme.
En aquel momento apareció mi tia Genoveva en el comedor, en sayas, porque mi madre le iba a probar un vestido que le estaba cosiendo.
Buenoooo, teniais que haber visto como se puso la abuela.
¡Chicaaaaaa!!!!
¿Estas locaaaa? ¡ Vistete enseguida!!
!!!Desvergonzada!!!.
¿No ves que esta ahí ese señor? ¿Cómo sales medio desnuda?
!! Dios mio, Dios mio!!!...
Y siguió pegándole la bronca a su hija,gritando toda escandalizada, mientras mi madre y mi tia se metían rápidamente en el dormitorio, tapándose la boca para evitar que la abuela las viera partirse de risa.
A mi me dió pena la viejecita y le dije:
- No se preocupe, que ese señor no nos puede ver.
Y ella me contestó:
- ¿Como que no? Ay....!Que atrevida es la inocencia!... Lo que pasa es que eres todavía muy pequeña para comprenderlo...cuando seas mayor, ya te daras cuenta de las cosas... ya...
Y me quedé pensando y dudando si no lo comprendía yo por ser demasiado pequeña, o no lo comprendía ella por ser demasiado mayor.
19 comentarios:
WOW que bello tu relato. me gusta las imágenes que me han quedado, describes tan bien, que nos haces sentir estar en la escena de la casa..
Un gusto visitarte y leerte..
Los abuelos nos traen buenos recuerdos.. aunque no conocí a ninguno de ellos. Pero siempre he admirado y respetado mucho a los abuelos..
Un abrazo con mis
Saludos fraternos de siempre..
Hola Tag.
Que relato más entrañable el de tu tía Genoveva. Según pasan los años, todos esos hechos van cobrando otro sabor.
La escena de la conversación con el locutor de turno te ha quedado sublime.
Gracias por compartirlo.
Un besote.
Maat
Me ha encantado este relato, entre otras cosas, porque yo tengo un recuerdo parecido de mi infancia, pero con la abuela de una amiga mía. No le gustaba tener la tele puesta mientras comían o cenaban porque decía que "a esos señores qué les importa lo que estamos comiendo".
Entrañable tu relato.
Un beso.
Me muero que divina! Parece increíble visto desde nuestros días pero imaginate lo que habrá sido cuando apareció la tele para la gente mayor de esa época! les parecería mágica seguramente.
Tenía una tía que era asi (no tanto como esta señora) inocentona, le hacíamos bromas todo el tiempo y ella siempre caía y nunca se enojaba. Ahora me pregunto si realmente "caía" o "se hacía" para darnos el gusto, la volvíamos loca pobre, siempre la recuerdo con mucho cariño.
Un beso
Que bonito relato, aunque yo era pequeña cuando tuvimos la primera tele (unos seis o siete años) recuerdo perfectamente como la mirabamos alucinados, pero también tuve la sensación de haber perdido algo con su llegada, a partir de entonces las navidades fueron distintas, los vecinos no se reunian ya en nuestra casa a bailar y cantar alrededor de la gaita que tocaba mi tío, se quedaban en la suya viendo la tele y aunque venian a feliciter el año no era lo mismo, tarde mucho tiempo en dejar de echarlo de menos
Un beso de Mar
Pues en mi casa no hubo tele hasta que tuve 11 años.
Primero, supongo por motivos economicos y luego porque mi padre decía que nos quitaría tiempo de estudio.
Y tenía razón.
Es verdad que fue una revolución y desde entonces las visitas entre amigos y familiares se redujeron.
Cada familia se quedaba en su casa, frente a su tv.
Una de las series que hacian era Perry Mason y todos queriamos ser abogados, y otra Rompeolas.
!!Que tiempos aquellos!!!
No nos imaginamos un mundo sin TV sin email, blogs, et.
La tía Genoveva tenía sus mundos a los que nosotras, tal vez, no podríamos ni sabríamos acceder.
Tampoco conocí ni abuelas ni abuelos, lástima, lo que me perdí.
Tag, es un gustazo leerte, !salve! natalí
Cómo me recuerda a la infancia, iba a casa de unos vecinos a ver la tele, nosotros tardamos más en alcanzar semejante "fortuna" y tal cual, la señora de la casa le contestaba al locutor con el mismo saludo: buenos días o buenas tardes, según se diera el caso, tenga usted.
Bikiños
Un recuerdo entrañable Tere, da gusto leer estas historias, forman parte de un pasado no tan lejano.
Biquiños
Me gusta el retrato, es una foto o pintado?...la historia es entrañable...saludos
Un relato lleno de ternura, que me llevó a mi infancia cuando creía que dentro de aquellas radios enormes que había en una repisa en las casas vivían los señores que oía.
O que en los buzones de correo había túneles subterráneos por donde viajaban las cartas a su destino.
Una bella historia, igual que la del piano de más abajo.
No vi la tele hasta que tenía doce años, será por eso que no consigue engancharme demasiado.
Besos, Tere
Tony,
No es una foto, es un retrato pintado por un pintor creo que iraní, pero no me acuerdo del nombre.
Me lo enviaron en un pps con otros cuadros de este pintor, hiperrealista, pero no lo he encontrado para decirte el nombre.
Saludos
Todos tenemos recuerdos de aquella epoca, con la radio encendida antes de que llegara la tv.
Luego llegó y ahora aunque nos hinchan a programas basura, ya no sabriamos vivir sin tele, sin e.mails, blogs como dice Natali, y tampoco hace tanto como dice Nuria.
Tenía razón tu tía, nos ven desde el interior del aparato, incluso cuando está apagado y aunque se trate de una radio, toda una vida compartiendo su compañia, no podía ser sólo imaginación.
Habrá que pensar en ello mas detenidamente.
Bonitos recuerdos
Un abrazo
Precioso relato y bonitos recuerdos Tag.
Siemre he pensado que si ahora muchas personas que se alumbraban con candil vieran como vivimos en las casas se moririan de nuevo.
La tele, dvd, mp3, lavadoras,frigorificos y un largo etc...
Pero para mi la radio es lo mejor. La tele cada vez me gusta menos.
Besotes cielo
Alfredo,
Pues tu lo dirás en broma, pero en el banco tenia un compañero que decía que nos vigilaban y oian todo lo que deciamos, a traves de las pantallas del ordenador.
Al principio todos nos reiamos de él, y le llamabamos paranoico, pero al final...oye...ya no lo teniamos tan claro, jajaja.
Un besito
Jeru,
a mi tambien me sigue gustando mucho la radio.
Las noticias en la tele son mucho mas impactantes por las imagenes, pero tambien son muy morbosos.
Veo los deportes.
Peliculas ni una, porque al segundo descanso ya la apago. Me atacan los nervios los parones.
Un besito
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