
Siempre he creído que una imagen no vale más que mil palabras. Por el contrario, sí, una palabra vale más que mil imágenes, más que mil gestos…
Estoy convencida de que aquello que decimos, magia del lenguaje, es exactamente el reflejo de nuestro pensamiento y no hay nada más sincero que una palabra no pensada, dicha desde el alma.
Todos los animales nos comunicamos; no hay grandes diferencias entre la danza de las abejas y la comunicación humana, salvo que utilizamos un código millones de veces más complejo.
Me encanta el lenguaje y las palabras, su uso y su forma, los nombres de las cosas. Me fascina por eso la literatura porque es la sublimación de sus combinaciones posibles. Mido la inteligencia de las personas que me rodean por el uso que hacen de su lengua y creo firmemente que nunca conoceremos un país sin conocer antes su idioma.
Mis amigos suelen decirme que soy demasiado confiada y que no mido mis palabras. Desde luego que no. Medirlas significaría ponerme una coraza, ir por la vida atada. Las palabras que digo y escribo supongo que a veces no son las adecuadas, supongo que no siempre doy con las exactas pero con más de cincuenta años, lo juro, ya no cambio.
A veces las palabras nos acarician, nos llenan, nos colman, nos besan y nos abrazan. Otras veces nos abofetean y nos dañan, nos laceran e incluso hieren más que un golpe bien dado o un manotazo. Las palabras de aquellos que nos importan tienen un valor excepcional que no otorgamos a las de aquellos que nos dan igual. Muchas veces no nos duele o nos agrada el contenido del mensaje recibido sino la forma en que ha sido emitido y sus connotaciones.
Cuando escucho que hay personas a las que les cuesta decir te quiero (o te odio) y saben medirlas,contenerlas, no sé si admirarlas...¿deberia?
Supongo que es una manera de controlar su mente y su alma y a mí eso no me gusta nada de nada…
12 comentarios:
No cambies nunca ; lo que hay dentro de uno ,hay que sacarlo.
No todas las ¨paroles ¨se pierden.
Abrazos desde malaga.phorumn
Tere, tu eres una persona muy extrovertida.
Pero eso se nota, antes de que hables. Con el brillo de los ojos, con la mirada, con la sonrisa, con
el gesto.
Y cuando te expresas verbalmente, lo que haces es canalizar toda esa energia que emanas.
Eres muy locuaz, y te es fácil transmitir verbal y gestualmente tus sentimientos.
A mi me resulta muy fácil y placentero comunicarme con gente como tu.
Sé exactamente como te sientes y como piensas, siempre.
No hay dobleces.
Pero con las personas de gesto pétreo, inexpresivo, y palabras escasas, parcas, siempre recelo, pues nunca sabes si van, o vienen.
Asi que no cambies.
Eres genial.
Un besito carinyet.
A estas horas estarás descansando así que voy a hablar bien bajito.... Quiero comentar en mi blog una anécdota de Onetti acerca precisamente de decir lo que se siente y sobre todo lo importante sobre todo si es bueno para uno y para el otro.
Pienso como vos que hablar es un don que hay que aprovecharlo y con los 50 y más yo también he aprendido a tener cuidado más de no lastimar que de expresar. Soy muy de explicar y reexplicar y eso a veces también me trae problemas
porque termina muchas veces lloviendo sobre mojado.
Después de toda esta cháchara... voy a decirte que aquí está esta amiga uruguaya que espera que te llegue mi afecto a través de estas palabras, y que cuando mañana despiertes y tomes tu café me veas sentada en la silla de enfrente sonriendote y diciendote que me gusta mucho ser tu amiga y que sigas siendo como sos de expresiva, locuaz y vital.
Buenas noches....shhhhhh.....
Hola Tag.
Me ha encantado la temática de esta entrada y las palabras que has empleado para exponerla sin dejar resquicio alguno que dé paso a la más ligera duda. Me gustan las personas que hablan de frente y que en todo momento te demuestran lo que sienten y piensan; aunque reconozco que esta forma de proceder acarrea más de una vez algún que otro problemilla... Pero no importa. No se debe engañar a nadie.
Resumiendo, que me enrollo:NO CAMBIES.
Un abrazo.
Maat
Hola, Tere:
Pues con respecto al tema de tu post, muy interesante, por cierto, yo he reflexionado bastante. También soy una persona que no repara mucho en lo que necesita decir, siempre desde el respeto, claro. Sin embargo, sí que estoy de acuerdo en que, si no hay que medir las palabras, al menos elegir las mejores para trasmitir lo que queremos. Ya sabes que la velocidad a la que pensamos no se ajusta a la velocidad del habla. Pensamos mucho más rápido y con mucho más desorden y, a veces, contamos con el tiempo justo para hacer de todo eso una especie de bola y soltarla de cualquier manera. Yo creo que, si bien no hay que colocarse una coraza ni nada por el estilo, sí que hay palabras y formas de decir lo mismo sin ir a "saco". Ya sabes que yo siempre digo que las frases positivas son mejores que las negativas. No es lo mismo decir "No grites" (donde recriminas un mal comportamiento del interlocutor), que decir "habla despacio", donde se apela a la buena voluntad del otro.
Esto de hablar sin pensar mucho también depende de dónde y con quién. Poniendo un ejemplo (de esos tan malos que se me ocurren); si estoy en casa, no importa la vestimenta que utilice, pero si salgo a la calle, igual, siendo yo la misma, tengo que arreglarme un poco. Digo yo que no cuesta trabajo eso de elegir lo que vamos a decir de forma que quien no nos conozca ni sepa de nuestra "frescura sin malicia" reciba nuestras palabras de la mejor manera posible.
Desde luego, cuando estás entre amigos o familiares que sí que te conocen, no hay que pensar mucho y ser una misma. Pero, no estaría de más, ser un poco más prudente con lo que uno dice, porque las palabras pueden hacer más daño que las balas (dicen). Yo esto que te escribo me lo digo yo, que soy muy dada a expresar lo que siento sin más, y a veces, no me explico todo lo bien que quisiera (por eso, por correr y no pararme).
Te dejo una frase que dice: "cuando no se piensa lo que se dice, es cuando se dice lo que se piensa". Huy, si fuéramos así por la vida (diciendo lo que pensamos de verdad...). Como dijo Aristóteles: "El hombre es un animal político" y, como tal, debemos, si no enmascarar, sí cuidar nuestras relaciones con los demás. Yo, estoy en ello. Por eso me gusta mucho más conversar escribiendo, porque tengo que elegir bien las palabras para que mi mensaje quede claro. Desde luego que charlar en persona es mucho más rico, pero aquí, con la palabra escrita, se puede ensayar mucho. Ahora que me doy cuenta, como aquí faltan los gestos, la entonación, la mirada... Me parece que sí, que es un buen ejercicio esto de intentar comunicar de forma clara y sin prisa, para adiestrar nuestra mente y mejorar nuestra conversación sonora.
Muy bueno tu post, invita a reflexionar.
Un abrazo con un pie en la estación de Málaga; me voy yaaaaaa.
A mí me encanta como eres tú Tag, dices lo que piensas con buenas palabras, así debería ser todo el mundo y el que no quiera hablar a la cara al menos que después no lo haga por detrás, cuando no podemos defendernos.
Con educación y buenas palabras se puede decir todo lo que se piensa, pero tampoco está mal la espontaneidad, es mejor que la retranca que emplean algunos.
Yo siempre he sido muy callada, empecé a soltarme después de los cuarenta, pero aún me queda camino por recorrer, siempre digo lo que pienso sin evasivas, es mejor ponerse una vez colorado que...y por otro lado las mentiras evasivas dan mucho trabajo, después hay que mentir un montón de veces más y eso da mucho trabajo, cuando no quiero contar o decir algo me acojo al derecho de guardar silencio antes que mentir.
Por otro lado me gusta tener a mi lado personas que hablen mucho porque así se nota menos mis silencios que cada día que pasa son menos.
Un fuerte abrazo, Tag y no cambies nunca, eres autentica y cálida y así te queremos.
Un beso.
Queridas amigas,
Me alegro de vuestros comentarios y de que no os importe que sea asi expresandome.
A Maat y a Mercedes las voy a ver este finde, porque yo tambien me he apuntado a la fiesta de Murcia.
Annick, Luna y Casandra, prometo contaros la entrega de premios Canal de Literatura, a mi manera, y poneros fotos de las nominadas y nominados que seguro que estan guapisimas y guapisimos.
Yo voy de reportera, y de cleck. Sin nervios, solo a pasarmelo bien.
Llevo tilas, valerianas,y tranxiliums para los nervios de las posibles ganadoras y pañuelitos de papel, por si se les escapa alguna lagrimita de emoción cuando digan eso de
"The winner is....."
El lunes os hago la cronica.
!!!SUERTE !!!!!
Carol,
Ha entrado tu comentario mientras ponia el mio.
Gracias por tus palabras.
El lunes os cuento como ha ido por Murcia, y despues me voy ya a Denia, a pasar el verano.
Asi que aprovecharé esa cronica para despedirme un poquito,no del todo, solo un poco, porque alli no tengo internet, pero iré a menudo a leeros, incluso a poner alguna cosita nueva que se me ocurra.
Besitos.
Pásalo muy bien Tag, ¡hasta la vuelta!
Besos.
Tere
somos aquilo que falamos.
As palavras revelam aquilo que pensamos.
O pensamento é resultado dos nossos sentimentos.
Pessoas como você são encantadoras porque se pode conhecer através dos seus escritos o quão bonita é sua alma.
O homem se diferencia dos animais exatamente porque tem o poder da palavra.
A linguagem permite registros importantes como conservar a história mas creio que acima de tudo a palavra deva ser usada sempre com muito cuidado.
Da mesma forma que podem levantar podem derrubar, podem construir ou destruir.
Palavras são armas poderosas.
Você é mestre em usá-las e as usa para o bem.
Sou feliz por ter tido o prazer de conhecê-la.
Grande abraço e ótimo final de semana.
Angel
Incluso en ocasiones no conseguimos encontrar las palabras que alcancen a definir o transmitir nuestros pensamiento o sentimientos. Por eso pienso que no siempre las palabras que utilizamos sean el reflejo exacto.
Creo que ahí interviene otro factor importante y es el grado d conocimiento que la persona que nos escucha tenga de nosotros, para captar eso que se esconde entre líneas, eso que está detrás de cada palabra...
Pero sí estoy plenamente de acuerdo contigo Tere, en que valoro muchísimo en las personas la capacidad y conocimiento de la lengua. Para mí es un tesoro incalculable personal y socialmente.
Medir las palabras......no sé, ahí me has hecho "dudar". Depende de muchas cosas. Aunque siempre he sido una frme defensora de la sinceridad, que no es lo mismo que la agresividad. Pero la diplomacia también tiene su valor.
Por último, las palabras pueden alegrarnos, hacernos felices, herirnos, etc...pero bienvenidas sean siempre.
Me ha gustado esta reflexión.
Biquiños
A mi tampoco me gustan las personas que saben medir un "te quiero" suelen ser frias y me asustan... Porque me siento desprotegida ante ellas.
Aunque debo reconocer, que con los años he aprendido a no decir todo lo que siento por miedo al daño que puedan hacerme...
Me gusta escuchar.
Un besote cielo
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