martes, 27 de enero de 2009

DIOS ESTA PERDIDO...


Una pareja tenía dos niños pequeños, de ocho y diez años de edad, que eran excesivamente traviesos. Sabían que si alguna travesura ocurría en el pueblo, seguramente algo tendrían que ver sus hijos…..

La madre de los niños se enteró de que el cura del pueblo había tenido mucho éxito “enderezando” niños, así que le pidió que hablara con sus hijos.

El cura aceptó, pero pidió verlos por separado, por lo que la mujer envió primero al niño más pequeño.

El cura, un hombre enorme con una voz muy profunda, sentó al niño frente a sí y le preguntó gravemente:

-¿Dónde está Dios?, hijo.

El niño se quedó boquiabierto, pero no respondió; permaneció sentado con los ojos abiertos, sin pestañear. Así que el cura repitió la pregunta en un tono todavía más grave:

-¿Dónde está Dios?

De nuevo el niño no contestó. Entonces el cura subió el tono de su voz aún más, agitó su dedo apuntando frente a la cara del niño y gritó:

-¡Te estoy preguntando que dónde está Dios!.

El niño salió gritando del cuarto, corrió hasta su casa y se escondió en el baño. Cuando su hermano lo encontró en el baño, le preguntó:

-¿Qué ha pasado? ¿Qué te ha dicho?

El hermano pequeño, sin aliento, le contestó:

-Ahora sí que estamos mal, tenemos graves problemas.
¡Dios está perdido, y creen que lo tenemos nosotros!

2 comentarios:

MARU dijo...

Muy buen relato.
Gracioso, ingénuo y fresco.

Un beso

Miguel dijo...

jajaja... tiene gracia. Y seguro que lo tienen ellos, porque lleva mucho tiempo perdido.
Saludos