No es justo.
No, por mucho que trate de consolarnos el sacerdote que ha oficiado la misa, diciendo que Dios sabe lo que es mejor para nosotros.
Para una niña de 3 años, lo mejor no es nunca que se muera su mamá.
Para un hombre enamorado de una mujer, nunca, nunca su muerte es lo mejor.
Laura ha tenido un entierro muy emotivo, muy sentido, todo el mundo que la quería en España estaba alli.
Ella era argentina, y demasiado joven para morir.
Una vida truncada, una familia rota por el dolor.
Una música preciosa y lagrimas, muchas lagrimas.
!!Que vida tan boluda, che!!.
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