lunes, 4 de octubre de 2010

EL TIEMPO ENTRE COSTURAS de Maria Dueñas



Este verano he leido unos libros estupendos que me han atrapado desde las primeras lineas.
Me había confeccionado una lista, gracias a vuestros consejos, y me han encantado todas las recomendaciones que me hicisteis a primeros de año, cuando os pregunté qué libros os habian gustado más de los que leisteis en el 2009.

Otros los he anotado del blog de Carmina, y éste concretamente me lo prestó Raquel.


Escrita en una prosa esplendida, El tiempo entre costuras avanza con ritmo imparable por los mapas, la memoria y la nostalgia, transportándonos hasta los legendarios enclaves coloniales del norte de Africa, al Madrid proaleman de la inmediata posguerra española y a una Lisboa cosmopolita repleta de espias, oportunistas y refugiados sin rumbo.


El tiempo entre costuras es una aventura apasionante en la que los talleres de alta costura, el glamour de los grandes hoteles, las conspiraciones políticas y las oscuras misiones de los servicios secretos se funden con la lealtad hacia aquellos a quienes queremos y con el poder irrefrenable del amor.
Además la autora nos aproxima a un personaje real desconocido para el gran público: Juan Luis Beigbeder, el primer ministro de Exteriores del gobierno de Franco.


Y en la portada un cuadro de Jack Vettriano, muy adecuado.



Os lo recomiendo. Os gustará.






25 comentarios:

Felisa Moreno dijo...

Siento discrepar contigo, pero a mí no me gustó nada este libro. Me costó mucho trabajo terminarlo, lo hice porque fue un regalo de mi marido y con la esperanza de encontrarle algo bueno. Como semblanza histórica puede estar bien, pero poco más pude sacarle. En fin, será que me estaré volviendo demasiado exigente.
Un beso,

tag dijo...

Si, a veces ocurre que no nos gusta un libro del que nos han hablado muy bien.
El tener gustos diferentes es lo normal y a veces tambien depende del momento en que lo lees, pero cuando se te atraganta un libro...uf, por mucho empeño que le pongas, te resulta un tostón.

Y en tu caso, eres más critica que yo porque conoces mejor los recursos para escribir un buen libro.

Un beso Felisa

Carmina dijo...

Se lo regale a mi madre, con el proposito de leerlo yo más tarde, ahora estoy estudiando asi que habrá que esperar a tener más tiempo un bien ahora mismo escaso, y la lectura un lujo, asi que para no tener parado el blog intento coger libros finitos, que me los termino bastante rápido para las circunstancias en las que me encuentro. Ya te contaré cuando lo lea, y gracias por el enlace wapisima y por fiarte de mis reseñas

Carol dijo...

Me gustó mucho el libro, lo leí enseguida. Refleja fielmente la forma de vida en el Protectorado Español en Marruecos en aquellos años. Comentándolo con personas que vivieron allí me han dicho que es un acierto el libro, y que les hizo mucha ilusión recordar los lugares en el que se desarrolla la acción, que les ha encantado el argumento.

A mí me encanta la forma tan sutil que tiene de andar por ciertos acontecimientos, creo que el libro no ofende a nadie, es de una elegancia glamurosa, bueno, es mi opinión.

Besos Tere.

Felisa Moreno dijo...

Espero no haberto ofendido con mi comentario, es que a veces me da un poco de rabia que traten de meternos los libros hasta por los ojos. Investigando un poco sobre este libro, asombrada de su éxito, vi que lo publica una editorial bastante fuerte, que dedica mucho dinero a la publicidad. El tiempo entre costuras ha aparecido en todos los programas de radio y televisión habidos y por haber, siempre con críticas elogiosas. Y la verdad, lo mismo es que yo soy muy rara, pero no conseguió emocionarme en ningún momento. Se lee como un ensayo, no refleja sentimientos. Sí, el lenguaje es sencillo y correcto, pero no busques ninguna figura literaria, no la encontrarás. Sí que hay muchas frases hechas, lugares comunes, de los que un escritor debe alejarse.
En fin, no te molesto más con mis tonterías.
Un abrazo.

tag dijo...

Carmina

Seran finitos los libros que lees, pero lees un montón porque tus reseñas son constantes y sin descanso.
Me gusta como nos explicas lo que lees.

Un beso

tag dijo...

Carol

A mi tambien me gustó mucho, por eso lo he comentado en el blog.

Leo muchos libros de los que no hago reseñas, porque estan bien, pero no me enganchan tanto.
A mi me gustan los libros que cuando tengo que cerrarlos,(porque la vida tiene muchas más ocupaciones que leer), esté deseando volver a tener cinco minutos para ver como continua.

Un besito.

tag dijo...

Felisa

A mi no me puede ofender un comentario tuyo por el hecho de tener gustos diferentes respecto a un libro. No, para nada.

¿Ves? por ejemplo, lo que comentas de las figuras literarias, yo eso no lo noto. Ni esas frases hechas ni lugares comunes de los que un escritor debe alejarse,tampoco, no tengo ni idea.

Para eso hay que tener la experiencia que tienes tu en estos temas.Por eso tu opinión es muy bienvenida, aunque difiera.

Un besito

Nuria dijo...

Me regalaron ese libro en mayo, pero no me acabó de convencer el argumento y lo cambié en la librería por otro.

A veces ocurre que un determinado libro o historia no consigue atraparte, a mí me influye el momento en que me encuentre. Incluso hay libros que son un éxito de lectura y yo he sido incapaz de terminar. Me da rabia, pero es así.

Me ha pasado con "La mano de Fátima", buena historia, muy bien narrado, bien ambientado, pero tan lento....

Desconozco la prosa que se utliza en éste, intentaré hacerme con un ejemplar para poder opinar al menos. Eso sí, le tocará después del nuevo de Ken Follett.

Biquiños Tere

Carol dijo...

Tere, te decía que este libro no puede ofender a nadie porque la autora no toma partido por ninguno de los dos bandos de la guerra y se limita a narrar la situación con ecuanimidad, es lo que yo entiendo de su lectura, la madre de la protagonista si lo hace.

No quiero desvelar pasajes del libro porque aún hay quien no lo ha leído pero yo sí he sacado enseñanzas de él. Por ejemplo una: si alguna vez tengo dinero…o herencia…los cuidaré yo.Eran otros tiempos aquellos...afortunadamente.

Besitos.

tag dijo...

Nuria,

Pues eso no está bien, devolver un libro que te han regalado, jajaja.

Yo este libro lo confundí con el de El club de los viernes.
Pensaba que era ese, y cuando empecé a leerlo vi que me habían cambiado la historia, y en realidad es que no era el libro que yo pensaba.

A mi si que me gustó enseguida, nada más leer el primer capitulo, cuando Sira se enamora arrebatadoramente de un hombre y abandona a su novio con el que se iba a casar ya, tenía hasta el traje de novia.

Mira, romantica que es una

Un besito

tag dijo...

Carol,

Eso por supuesto, las herencias que las controle y administre su dueño. No hay que fiarse, que luego pasa lo que pasa...llega un "espabilao" y te quedas sin un duro.

Un besito

Nuria dijo...

Bueno, que conste en acta, jajajaja, que no suelo hacerlo, solamente en este caso porque es un ex-profesor que siempre me regala libros por hacerle la Renta, y a veces el pobre va a la librería y le colocan los superventas directamente....

En este caso, lo cambié por El Asedio, de Pérez-Reverte, que era el que realmente le había sugerido yo, pero la librera empeñada en que no.

Jijijiji

Biquiños romántica

tag dijo...

Oye Nuria,

Y el año que viene si te regalo un libro me haras la Renta? jajajaja

Es broma.
Me la envia hecha Hacienda amablemente...¿¿¿???????? espero que bien hecha.

Un besito

Nuria dijo...

Y sin libro también, jajaja
Revísala siempre, estos de Hacienda barren para casa siempre.

Bicos

Paseo por las nubes dijo...

Hola, Tere:
Estoy leyendo ese libro y me está pareciendo una joya. La historia es interesantísima y la forma en la que desenmaraña una trama e hila la siguiente, resulta magistral. Lo que más me ha impresionado es la narrativa. Toda buena historia consigue que el lector esté ahí, junto al narrador, viendo, sintiendo y participando de lo que ocurre; sin soltarte de la mano en ningún momento, y esta historia consigue que me adhiera al narrador como una sombra. La historia, además de una valiosa información sobre la época, avanza en el tiempo (algo de lo que los escritores noveles a veces nos olvidamos). Digo que avanza porque he leído libros en los que los escenarios parecen estáticos y los personajes, también. Van y vienen y nada parece haber cambiado en su entorno, ni en su forma de hacer las cosas o de pensar. Todos sabemos que esto no ocurre en la realidad; cada día cambiamos algo de sitio, ordenamos algo, modificamos nuestro peinado, encontramos algo distinto en la oficina… Esto está muy cuidado en el libro, porque vas viendo el paso del tiempo a través de pequeños cambios (muy bien logrado). La prosa es fluida, muy bien cuidada, para que los verdaderos protagonistas sean los personajes (no el autor). Utiliza los recursos necesarios, sin pretensiones estilísticas (algo de lo que también nos olvidamos los noveles cuando queremos que el lector vea lo bien que retorcemos las frases). La protagonista va "pintando" cada escena con detalle y maestría: las escenas son muy visuales y eso hace que te sientas ahí y te sumerjas en el libro. Hay escenas magistrales, como la parte donde ella se pierde en el restaurante buscando el aseo. Consiguió que me escondiera con ella debajo del sofá, que viera el humo de los cigarrillos, los zapatos de los interlocutores, la tensión... Hasta creo que me acicalé la falda cuando ella sale de su escondite, pensando que era yo la que estaba agazapada bajo el sofá.
Te digo más, estoy leyendo esta novela con un papel y un lápiz en la mano, porque hay recursos narrativos muy curiosos que no me interesa perder de vista. A veces, incluso releo el capítulo porque necesito tomar más notas.
Sí que me ha chocado que la protagonista tenga acceso a lo que aconteció a otros personajes que ya no están en su vida, que sepa lo que piensan, lo que desean y el porqué de algunos de sus actos e incertidumbres, como si de pronto pasara de narrador cámara a narrador omnisciente. Sin embargo, con el transcurrir del libro, me he dado cuenta de que es otro impresionante recurso. Es una transformación narrativa muy bien lograda que enriquece la novela. Esto de cambio de narrador también lo utilizaba Cervantes, lo que ocurre es que resulta muy difícil de perfilar para los escritores noveles (hay que saber hacerlo sin que se note) y difícil de percibir para el lector, que lo único que nota es que las palabras le atrapan, porque las puntadas son tan sutiles que el lector se deja atrapar y no sabe por qué.
Bueno, que no te canso más, pero estoy recomendando este libro a todo el mundo; y yo le estoy sacando más partido del que pensaba (ya llevo medio cuaderno de notas que no quiero olvidar para cuando escriba mi novela). Este libro ha sido todo un descubrimiento para mí.
Un abrazo entre costuras.

Paseo por las nubes dijo...

Hola, Tere:
Estoy leyendo ese libro y me está pareciendo una joya. La historia es interesantísima y la forma en la que desenmaraña una trama e hila la siguiente, resulta magistral. Lo que más me ha impresionado es la narrativa. Toda buena historia consigue que el lector esté ahí, junto al narrador, viendo, sintiendo y participando de lo que ocurre; sin soltarte de la mano en ningún momento, y esta historia consigue que me adhiera al narrador como una sombra. La historia, además de una valiosa información sobre la época, avanza en el tiempo (algo de lo que los escritores noveles a veces nos olvidamos). Digo que avanza porque he leído libros en los que los escenarios parecen estáticos y los personajes, también. Van y vienen y nada parece haber cambiado en su entorno, ni en su forma de hacer las cosas o de pensar. Todos sabemos que esto no ocurre en la realidad; cada día cambiamos algo de sitio, ordenamos algo, modificamos nuestro peinado, encontramos algo distinto en la oficina… Esto está muy cuidado en el libro, porque vas viendo el paso del tiempo a través de pequeños cambios (muy bien logrado). La prosa es fluida, muy bien cuidada, para que los verdaderos protagonistas sean los personajes (no el autor). Utiliza los recursos necesarios, sin pretensiones estilísticas (algo de lo que también nos olvidamos los noveles cuando queremos que el lector vea lo bien que retorcemos las frases). La protagonista va "pintando" cada escena con detalle y maestría: las escenas son muy visuales y eso hace que te sientas ahí y te sumerjas en el libro. Hay escenas magistrales, como la parte donde ella se pierde en el restaurante buscando el aseo. Consiguió que me escondiera con ella debajo del sofá, que viera el humo de los cigarrillos, los zapatos de los interlocutores, la tensión... Hasta creo que me acicalé la falda cuando ella sale de su escondite, pensando que era yo la que estaba agazapada bajo el sofá.
Te digo más, estoy leyendo esta novela con un papel y un lápiz en la mano, porque hay recursos narrativos muy curiosos que no me interesa perder de vista. A veces, incluso releo el capítulo porque necesito tomar más notas.
Sí que me ha chocado que la protagonista tenga acceso a lo que aconteció a otros personajes que ya no están en su vida, que sepa lo que piensan, lo que desean y el porqué de algunos de sus actos e incertidumbres, como si de pronto pasara de narrador cámara a narrador omnisciente. Sin embargo, con el transcurrir del libro, me he dado cuenta de que es otro impresionante recurso. Es una transformación narrativa muy bien lograda que enriquece la novela. Esto de cambio de narrador también lo utilizaba Cervantes, lo que ocurre es que resulta muy difícil de perfilar para los escritores noveles (hay que saber hacerlo sin que se note) y difícil de percibir para el lector, que lo único que nota es que las palabras le atrapan, porque las puntadas son tan sutiles que el lector se deja atrapar y no sabe por qué.
Bueno, que no te canso más, pero estoy recomendando este libro a todo el mundo; y yo le estoy sacando más partido del que pensaba (ya llevo medio cuaderno de notas que no quiero olvidar para cuando escriba mi novela). Este libro ha sido todo un descubrimiento para mí.
Un abrazo entre costuras.

Paseo por las nubes dijo...

Hola, Tere:
Estoy leyendo ese libro y me está pareciendo una joya. La historia es interesantísima y la forma en la que desenmaraña una trama e hila la siguiente, resulta magistral. Lo que más me ha impresionado es la narrativa. Toda buena historia consigue que el lector esté ahí, junto al narrador, viendo, sintiendo y participando de lo que ocurre; sin soltarte de la mano en ningún momento, y esta historia consigue que me adhiera al narrador como una sombra. La historia, además de una valiosa información sobre la época, avanza en el tiempo (algo de lo que los escritores noveles a veces nos olvidamos). Digo que avanza porque he leído libros en los que los escenarios parecen estáticos y los personajes, también. Van y vienen y nada parece haber cambiado en su entorno, ni en su forma de hacer las cosas o de pensar. Todos sabemos que esto no ocurre en la realidad; cada día cambiamos algo de sitio, ordenamos algo, modificamos nuestro peinado, encontramos algo distinto en la oficina… Esto está muy cuidado en el libro, porque vas viendo el paso del tiempo a través de pequeños cambios (muy bien logrado). La prosa es fluida, muy bien cuidada, para que los verdaderos protagonistas sean los personajes (no el autor). Utiliza los recursos necesarios, sin pretensiones estilísticas (algo de lo que también nos olvidamos los noveles cuando queremos que el lector vea lo bien que retorcemos las frases). La protagonista va "pintando" cada escena con detalle y maestría: las escenas son muy visuales y eso hace que te sientas ahí y te sumerjas en el libro. Hay escenas magistrales, como la parte donde ella se pierde en el restaurante buscando el aseo. Consiguió que me escondiera con ella debajo del sofá, que viera el humo de los cigarrillos, los zapatos de los interlocutores, la tensión... Hasta creo que me acicalé la falda cuando ella sale de su escondite, pensando que era yo la que estaba agazapada bajo el sofá.
Te digo más, estoy leyendo esta novela con un papel y un lápiz en la mano, porque hay recursos narrativos muy curiosos que no me interesa perder de vista. A veces, incluso releo el capítulo porque necesito tomar más notas.
Sí que me ha chocado que la protagonista tenga acceso a lo que aconteció a otros personajes que ya no están en su vida, que sepa lo que piensan, lo que desean y el porqué de algunos de sus actos e incertidumbres, como si de pronto pasara de narrador cámara a narrador omnisciente. Sin embargo, con el transcurrir del libro, me he dado cuenta de que es otro impresionante recurso. Es una transformación narrativa muy bien lograda que enriquece la novela. Esto de cambio de narrador también lo utilizaba Cervantes, lo que ocurre es que resulta muy difícil de perfilar para los escritores noveles (hay que saber hacerlo sin que se note) y difícil de percibir para el lector, que lo único que nota es que las palabras le atrapan, porque las puntadas son tan sutiles que el lector se deja atrapar y no sabe por qué.
Bueno, que no te canso más, pero estoy recomendando este libro a todo el mundo; y yo le estoy sacando más partido del que pensaba (ya llevo medio cuaderno de notas que no quiero olvidar para cuando escriba mi novela). Este libro ha sido todo un descubrimiento para mí.
Un abrazo entre costuras.

Paseo por las nubes dijo...

Tereeeeee. ¿Qué pasa? ¿Tienes espejos multiplicadores en tu blog? Porque acabo de ver que mi comentario sobre el libro se ha triplicado; jo, no sbía que tenía tanta fuerza, je, je. (broma).
Los dejo, se me acabó la goma de borrar. ;P

tag dijo...

Mercedes,

Gracias por tu extenso comentario que comparto completamente.

Tu que sabes escribir con esa maestría, valoras este libro y eso ya es un elogio para Maria Dueñas y para todos los que nos ha encantado, una confirmación de que sabemos distinguir las buenas lecturas, aunque no seamos profesionales de la literatura.

Y no lo dudes, tu tienes mucha fuerza,jajaja, sobretodo con la pluma en la mano.

Un beso muy fuerte

Felisa Moreno dijo...

Desde luego debo ser un bicho raro, no he conseguido sacarle nada a ese libro, sólo una importante inversión en publicidad por parte de la editorial. Lo mismo debería leerlo otra vez. No, no podría soportarlo.
Jejejej, qué bien que haya diferencia de opiniones, ¿no?

María dijo...

Tiene muy buena pinta, TERE

tomo nota, aunque si te soy sincera, mi lista es infinita, yo no sé si algún día seré capaz de leer todo lo que me gustaría y tengo pendiente ¡¡Ay, maldito tiempo!!


Otro besazo, cielo

tag dijo...

Felisa,

pues claro, para gustos, colores.

Un beso

tag dijo...

Maria

Yo tengo tiempo ahora porque ya no trabajo, antes tampoco leía tanto y sobretodo leo en verano, en la playa.
Aqui el ordenador me tiene subyugada,jaja.

Todo llega, tranquila

Un besito

María José Moreno dijo...

YO cogi el libro con muchas ganas y el comienzo es maravilloso, los detalles, el personaje...me encanta pero para mi gusto va perdiendo fuerza con el paso de las paginas y hay momentos en los que me parece hasta increible lo que detalla. No es horrible, pero no era lo que me esperaba, quizas por esa propaganda que se le habia hecho. LO que si es verdad es que ha autora ha tenido una suerte estupenda con su agente y esa editorial ¡Quien lo pillara! ...jajaja besitos y me encanta que haya disparidad de criterios asi nos enriquecemos más.