miércoles, 29 de septiembre de 2010

MITOMANIA




-Aquella chica era una mentirosa patológica. Una enferma.Se lo inventaba todo. Y acababa creyendose lo que decía.Con tal de cuadrar las historias, iba cambiando esto y aquello a su antojo. Sin embargo, en cuanto yo pensaba "¡Que extraño! No puede ser", ella tenía una inteligencia tan rapida que me tomaba la delantera, amañaba las cosas sin que me diera cuenta. No podía creer que todo fuera mentira.Nadie hubiera podido imaginar que una chica tan guapa mintiera sobre cosas insignificantes. Al menos yo no pude. Escuché sus mentiras durante un año y medio sin sospechar nada. Sin saber que se lo había inventado todo de cabo a rabo. Increíble.

-¿Qué clase de mentiras decía?

-De todo tipo.Cuando alguien miente una vez, luego tiene que seguir mintiendo para encubrir esa primera mentira. A eso le llaman mitomania. Pero, en el caso de los mitomanos, las mentiras que cuentan son inofensivas, y la mayoría de la gente que los rodea se da cuenta.
Pero esta chica era diferente. Mentía para protegerse a sí misma, y para ello, hacía daño a los demas sin pestañear. Ademas, utilizaba a cualquiera que estuviera a su alcance. Mentía según quien fuera su interlocutor.

A las personas que pudieran descubrirla facilmente, como su madre o amigas, no les mentía, y cuando no le quedaba más remedio que hacerlo, tomaba infinitas precauciones. Nunca les decía ninguna mentira susceptible de ser descubierta. Si la descubrían, se inventaba una excusa o pedía perdón con voz suplicante y las lagrimas saltandole de sus bonitos ojos. Nadie podía enfadarse con ella.

Sigo sin entender por qué me eligió a mi. ¿Me eligió como una victima más, o mas bien, para que la ayudara? Hoy todavía no lo sé. Tanto da. Ya todo ha terminado y así es como han ido las cosas.

Fragmento del libro Tokio Blues de Haruki Murakami




Como he visto que Gustavo propone esta semana escribir sobre las Mentiras, me ha recordado este libro.
Cuando lo leí, me quedé con este parrafo, porque no sabía que a las mentiras pequeñas se les llama mitomania.

Y a las grandes mentiras..... ¿alguien sabe como se denominan?

Me refiero a esas que se dicen con premeditación y alevosía, sabiendo que hacen daño y aun así no se cortan un duro, las lanzan con toda naturalidad y además con cara de santitos o santitas.

Al menos a Pinocho le crecía la nariz y le delataba.
Pero hay otros que.... mienten tan bien ... y no se les nota nada...



22 comentarios:

Anónimo dijo...

ME PERMITES AÑADIRTE AL JUEVES, POR FA, TERESA?

tag dijo...

Gustavo,

No te he dicho nada porque ya ves, no lo he escrito yo, he tomado prestado un trocito de Tokio Blues.

Pero si a ti te parece bien añadirme, por mi no hay ningun problema.

Besitos

MARU dijo...

Pues mitómanos hay MMUUUUUUUChossssssssss
Excelente artículo.
Un besito

mar... dijo...

Hola Tere
Yo conocí a alguien así, mentía sobre su vida inventándose películas que apenas nadie creia, a mi me daba tristeza ver como intentaba aparentar ser lo que le gustaría haber sido, yo me di cuenta pero conozco a alguien a quien le hizo mucho daño.
Un beso de Mar

Natàlia Tàrraco dijo...

Teresa, he leído ese libro, me gustó mucho, aunque quedé algo traspuesta, menudo ambientillo el juvenil en Tokio, con o sin Blues.

Me parece que las llaman mentiras como catedrales, o como templos, o como montañas !descomunales!... ¿o eran LAS VERDADES? UF, NO ME ACLARO.

Nos contamos verdaderas verdades y mentiras como capazos o...eso de escribir, poco o mucho, crea hábito, inventamos ¿falsedades?, prefiero llamarlo sueños irreales o realidades soñadas.

Muy pronto, ptonetes veritables.

Ardilla Roja dijo...

Pues Tere, pensaba que lo habías escrito tú, luego ya he visto que no.

De ese tipo de mentirosos hay muuuuchos. En mi pueblo había uno que le llamaban "Mentirola" por eso. Nadie le creía, claro.

Un besito.

yonky dijo...

Hay personas la que la mentira le viste mal,sin duda la naturaleza las previno de sintomas para no caer en esa desdicha.Pero hay otras,que uff,si le sudan las manos,ni se sonrojan,ni...Lastima por ellos y su conformacion.

cariños

Un par de neuronas... dijo...

Buen libro. Hace tiempo me dio por leer literatura oriental y este tomo estaba entre ella. Leí teatro chino de adne y japonés. Este tenía un regusto a postmodernismo, algo melancólicamente cotidiano y crudo.

¿Por qué no ibas a participar con una idea tan buena que presentas?

Besito.

Carol dijo...

Tiene que ser muy difícil convivir con una persona así, o tenerla de amig@, no paran de mentir y cierto que cada mentira necesita de otra para sostenerse, al final es una sarta inacabable de mentiras, que terminan cayendo por su propio peso, y entonces en vez de aceptar la realidad se evaden con nuevas mentiras.

Es aceptándose uno con sus propias limitaciones y no haciendo lo que no se debe el mejor camino para ser sinceros.Y menos trabajoso.

Recuerdo la película "Mentiroso compulsivo", te ries mucho, pero en la realidad es inaguantable alguien así.

Besitos Tere.Excelente post.

Lupe dijo...

Hola, Tag.

Todos los días aprendemos algo. Desconocía esa palabra y su significado. No así a los que la practican, ya que a lo largo de mi vida he conocido a varias personas así. Pero al final acabas descubriéndolas, y lo que es peor, desconfiando siempre de sus palabras.

Me ha encantado leerte.

Un besote.

Maat

Neogeminis Mónica Frau dijo...

Bienvenida a los jueves Tag!
Muy acorde tu aportación y me traea la memoria un caso real de un personaje mitómano que conocí. Este mentía insufriblemente bien, (y sus mentiras eran para su supervivencia). Llegó a ocupar un cargo de mucha responsabilidad firmando como si fuera ingeniero y no lo era!, además se las ingeniaba para estafar a sus conocidos para tapar cada pozo que iba dejando en el camino. Hasta le hipotecó la casa a su madre sin que supiera,, con eso te digo todo.
En fin, tarde o temprano, la red de mentiras que entretejen estos personajes los termina atrapando.


un abrazo!

Alfredo dijo...

Tere, creo que a los grandes mentirosos se les debería de llamar "Macromitómanos" y además de la nariz, crecerles una oreja hasta arrastrarla por el suelo, volverse de color naranja intermitente, cruzarseles los ojos y hacer Chap, Chap al andar.

Los pequeños mentirosos sólo con lo de la nariz, ya tenemos bastante.

Besos.

Ah, yo también he caido en lo del shtyle.fm

Gambetas de lana dijo...

¿Mitomanón, será?
Acá en Argentina a los mentirosos se les dice, bolaceros.
Muy bueno el párrafo.
Besos Tag.

Anónimo dijo...

El edificio construido sobre mentiras es arquitectura efímera. Es como un castillo de naipes,tan frágil que cualquier desliz, cualquier descuido, hace que se desmorone estrepitósamente.
Un abrazo.

Inma Brujis dijo...

Ummmmmm déjame pensar... a las personas que mienten con premeditación y alevosía se les llama... mentirosos compulsivos o patológicos. Yo tengo un ex de esa clase jajaja. Pero yo no le llamo mentiroso compulsivo, le llamo otra cosa bien fea.
Te añado a mi blog y asi te sigo que me gusta tu pollo al ayuntamiento jejeje. Besos verdderos

Anónimo dijo...

veamos...podrias llamarlos gustavotes?
jajaj
que mas da¡¡¡ el caso es que cuando mienten, hieren...y a esos habria que los...las orejas...
medio beso de verdad teresa.

María José Moreno dijo...

De mitómanos estoy hasta el gorro. Si malo es encontrarse con ellos, no te digo, si ademas tienes que trabajar con ellos o tratarlos.
Terrible. Y hay más de los que nos imaginamos.
Besitos guapa.

Teresa Cameselle dijo...

Famoso libro de famoso autor, que tengo siempre pendiente en mi lista de lecturas.
Me ha encantado este párrafo que eliges, primero por la sencillez de su escritura, pensaba que realmente lo habías escrito tú y que era una historia auténtica que te había pasado, y me daban ganas de preguntarte más datos, ¿cómo te diste cuenta?, ¿en que mentía más?
Será porque yo sí he conocido a personas así, que se regodean en esas pequeñas mentiras, que sólo les hacen daño a sí mismas y a su credibilidad.
Un beso.

Nuria dijo...

Hay personas de ese tipo que entran en la espiral de mentiras y se construyen un mundo falso, pero que poco a poco va perdiendo cimientos, se vuelve endeble, y acabrá derrumbándose, porque en un mundo de mentiras hay que tener mucha memoria para no ser descubierto...

Tokio Blues, buena elección. No he leido nada más de Murakami pero tengo ganas...

Biquiños guapa

María dijo...

¿Sabes TERE?

Yo, no hace mucho que he descubierto, que efectivamente la mitomanía es una disfunción por la que la persona hace un arte el desfigurar engrandeciéndola su propia realidad hasta el punto de que se lo cree. Siempre lo he confundido por lo que significa mitómano, que es tener devoción por algún personaje.

Y lo cierto, es que hay mucha gente así, funciona por el mundo dando una imagen que nada tiene que ver con la realidad. Los que mienten en grande sin importarles el daño que causan, con alevosía y premeditación, para su único beneficio personal, se llaman mi querida TERE, sinvergüenzas :-)


Un beso cielo

subo...

María dijo...

¿Sabes TERE?

Yo, no hace mucho que he descubierto, que efectivamente la mitomanía es una disfunción por la que la persona hace un arte el desfigurar engrandeciéndola su propia realidad hasta el punto de que se lo cree. Siempre lo he confundido por lo que significa mitómano, que es tener devoción por algún personaje.

Y lo cierto, es que hay mucha gente así, funciona por el mundo dando una imagen que nada tiene que ver con la realidad. Los que mienten en grande sin importarles el daño que causan, con alevosía y premeditación, para su único beneficio personal, se llaman mi querida TERE, sinvergüenzas :-)


Un beso cielo

subo...

tag dijo...

Yo tambien he conocido grandes mitomanos.
Es como un vicio, mienten ya por sistema, no pueden decir la verdad porque para mantener lo dicho con anterioridad tienen que seguir mintiendo.

Y tambien he conocido algunos sinvergüenzas (gracias Maria por simplificar el termino), pero sobretodo uno se llevó la palma.
El numero 1 del ranking.

Pero eo ya os lo contaré otro dia.


Besitos a todos