Como si tú y el autor del libro tuvieseis amigos comunes y hubiera contado cosas que tu ya sabías de alguien conocido pero cambiandole el nombre para que no sea reconocible.
Pues eso me pasó hace un mes, cuando leí CONTRA EL VIENTO, de Angeles Caso.
Al final del libro es cuando la autora describe la vida y sentimientos de otra mujer, que no es la protagonista del libro, solamente coincide con Sao al final, despues de que ésta pase mil y una penurias.
Tal y como iba leyendo este capitulo, me parecía estar oyendo a mi amiga relatandome su historia, casi hasta con las mismas palabras, sólo que su marido no se llamaba Pablo.
Aqui os dejo el fragmento que me dejó perpleja por la coincidencia....

Pobre Pablo. Su amor por mi le hizo desgraciado.
Nunca he entendido por qué tanta gente tiende a enamorarse de la persona menos adecuada. Hay algo que no acaba de funcionar bien en la química de nuestro cerebro,ésa que hace que distingamos a un ser entre todos,que lo veamos a él y solamente a él, digno de nosotros, sin darnos cuenta de que a menudo no es más que la encarnación de nuestros peores demonios, el prototipo de todo lo que detestamos.
Cuando nos conocimos, Pablo era uno de los chicos más divertidos de la facultad.
Le gustaba salir por las noches, fumar marihuana, ir a bailar a los bares de copas y a las discotecas. Estudiaba Derecho para trabajar en el futuro en algún organismo internacional y viajar por el mundo resolviendo entuertos.
No quería asentarse, ni tener propiedades, ni poseer más cosas de las que fuera posible transportar en una maleta de un pais a otro, entre selvas y desiertos. No tenía miedo ni siquiera de morirse en algun lugar remoto, rodeado de gentes desconocidas. Soñaba con tomar ayahuasca de los chamanes bolivianos, con participar en las danzas de los kikuyus de Kenia, con sentarse junto a los yoguis del Tibet bajo las montañas del Himalaya, contemplando la nada.
Deseaba una vida al margen de todas las convenciones, guiada tan solo por su propia conciencia de lo malo y lo bueno.
Y fue a enamorarse de mí.
Precisamente de mí, una mujer aburrida y amedrentada, que había elegido estudiar Derecho para poder sacar una oposición y tener un trabajo y un sueldo de por vida y no verme obligada a cambiar nunca nada, que ansiaba no subirme jamás a un tren o a un avión por no indagar en otros paisajes, que aspiraba a una existencia monotona y reglada, con horarios inmutables y muebles-para-toda-la-vida en un piso propio.
Todo ordenado, seguro, amurallado por la normalidad y la fijeza.
Pablo era amable y protector y generoso.
Creo que esa fue la razón por la que me eligió. Supo entender que yo necesitaba a alguien que mullese cada noche el colchón en el que me iba a acostar, que me cogiera de la mano cada mañana para hacerme ver el que el camino que debía recorrer a lo largo del día no estaba lleno de simas y de fieras acechando en cada esquina. Y en lugar de marcharse a resolver la guerra civil en Angola o el conflicto palestino-israelí, decidió quedarse a resolver mi propio conflicto con el mundo.
Su amor hacia mí le hizo renunciar a los sueños.
Me mimó, me consintió como a una niña malcriada, admitió la organización de vida que yo impuse inconscientemente, convencida de que era lo mejor para los dos, sin darme cuenta de que estaba amputandole una parte esencial de sí mismo y de que, con el paso de los años, cuando la pasión que nos unió se hubiese dulcificado, cuando llegase ese inevitable momento en el que cada persona se detiene a confrontar lo que fueron sus anhelos con la realidad que vive, a comparar los viejos deseos con lo alcanzado, a contemplar sus fotografias de joven y observar el paso del tiempo sobre su rastro de aciertos y errores, sería un ser frustado y triste.
Por hacerme feliz, Pablo aceptó preparar las oposiciones a secretario de juzgado mientras yo preparaba las de funcionaria de la administracion central.
Aceptó comprar un piso con hipoteca.
Aceptó pasar las vacaciones en la costa más cercana en lugar de viajar a sitios salvajes.
Aceptó casarse. Aceptó no tener hijos.
Y lo hizo todo sin que pareciese que realizaba ni un solo esfuerzo. Yo le importaba más que el paisaje más asombroso del mundo.
Aguantó quince años a mi lado....
del libro CONTRA EL VIENTO, de Angeles Caso
15 comentarios:
No he leído el libro pero ese pedazo que nos regalas ha hecho que me aptezca hacerlo.
Oye, una cosita: ¿de dónde es la fotografía que has puesto al inicio de tu blog? ¡¡Es preciosa!!
Un abrazo.
Me ha costado dios y ayuda leer la entrada, niña por dios que letra has usado que marea todo lo que escribes, en fin voy a ver si la puedo leer de otra forma porque veo que los coments se pueden leer bien desde el formulario, Tengo el libro pendiente. Yo elegi Post data te quiero por la similitud con el caso de un amigo. A mi tambien me llama la atencion la foto asi que estare pendiente por si contestas.
No se como termina el libro ni esta pareja , pero seguro que mal .
Tanta diferencia y sacrificio por una sola parte es dificil de aguantar .
Me ha entrado las ganas de saber más .
¿como termina la historia de tu amiga ?
Susana
La foto cabecera la hice en La Toscana, en uno de sus mil pueblecitos encantadores, con casitas llenas de plantas. Preciosos.
Yo voy haciendo fotos y fotos, y cuando las veo en el ordenador es cuando me elijo algunas para ponerlas en el blog, de vez en cuando.
Esta concretamente me pareció genial para la cabecera.
Un besito
Carmina
¿Se ve mal?
Pues has hecho bien en decirmelo.
No me doy cuenta porque cuando me siento frente al ordenador me pongo unas gafitas que me compré en la farmacia, y que tienen más dioptrias que yo, así que lo veo todo bien grande y bien claro, como una lupa,jajaja.
A ver si lo puedo arreglar.
Y si no te regalo unas gafitas como las mias
Un besito
Annick
Pues mi amiga terminó como en la novela, separandose a petición de su marido que ya no aguantaba más.
Es lo que tu dices, si no hay un equilibrio en el sacrifio, y los dos ponen de su parte, al final no hay arreglo posible.
Ella sufre porque ahora sabe lo que ha perdido, y sabe que ha sido por su culpa.
En fin, errores que todos cometemos y no se puede volver atras para remediarlos.
Un besito
Carmina
¿Así se ve mejor?
Dimelo porque ya te digo, yo las veo bien siempre.
Un beso
Hola Tere
Pues la verdad es que apetece leer el libro, en cuanto termine el que estoy leyendo "la sombra del viento", me pondré con él porque me ha dejado con ganas.
La verdad es que siempre he pensado que las personas diferentes se complementan pero claro si sólo es uno el que se sacrifica en todo no hay duda de que la relación está abocada al fracaso desde el principio.
Un beso de Mar
Bueno, ya os digo que esta historia no es la principal del libro, es secundaria y hasta el final no se da a conocer.
La verdadera protagonista es Sao, una chica con muy mala suerte en la vida, que le ocurren muchas calamidades, pero que ella siempre encuentra como salir adelante.
Quizás con el fragmento que os he puesto os hayais hecho una idea equivocada del argumento de la novela.
De todos modos, me gustó mucho.
Y tanto que ahora se lee bien, gracias wapa, pero yo ya llevo gafitas, asi que era problema del tipo de leta elegido, este es una pasada. Miles de gracias preciosa
Que lindo está por acá! cuantos cambios, que buena foto la de la cabecera me encantó.
No, nunca me pasó de leer una historia que fuera muy parecida a alguna historia cercana o propia. Debe ser muy curioso si.
Con respecto al pedazo del libro, me quedé con ganas de seguir leyendo. Cuantas historias parecidas habrá; me llamó la atención que en este caso sea el personaje masculino quien renuncia a sus sueños por amor a una mujer, generalmente es al revés (o yo lo he escuchado mas), y nunca resulta bien ... en algún momento surge el reproche o el reclamo.
Un beso
teresa...sabes, si cuando leo un libro, una parte de mi sale en el, de inmediato pido al aut@r que me de una parte de sus ganancias...¡¡faltaria mas!!!
medio beso...
Carmina, de nada, gracias a ti por decirmelo.
Any
Es verdad. Suele ser la mujer la que renuncia a todo por amor.
Pero hay excepciones, claro.
Lo de que salga bien o mal, ya es muy particular, cada caso es un mundo.
Besitos
Gustavo,
Buena idea, reclamar derechos de autor.
Se lo diré a mi amiga en cuanto la vea. Pero hay tantas historias similares en este mundo, que me parece que lo tiene dificil (lo de la mitad de las ganancias, jajaja)
Un besito
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