viernes, 5 de marzo de 2010

SABADOS LITERARIOS DE MERCEDES



PERDIDOS EN LA GRAN CIUDAD



Mas allá del rio, en la otra parte de la ciudad llena de gigantescos rascacielos que hacen sentir minúsculos a los viajeros, hay un barrio de calles estrechas, edificios bajitos y viejos almacenes.
Es un lugar para perderse, un lugar donde prevalecen las sombras sobre las luces.
Silvia llegó a ese barrio un dia de enero. Hacía frio. Llevaba un abrigo que arrastraba por el suelo,desaliñada, el pelo mojado de la lluvia, tenia la cara endurecida por el frio y por los dias vividos de ciudad en ciudad, sin rumbo, sin destino.

Aquel lugar se adaptaba bien a su pequeña vida de mujer perdida, decepcionada de la vida.
Le ofrecía rincones tranquilos, fachadas escritas con graffitis, tiendas de barrio donde se venden cosas sencillas, sin demasiado valor,pero que a veces le gustaba comprar y sentir que le pertenecían. Se aferraba a esas pequeñeces para acompañar su soledad.
Reinaba allí un cierto desorden y una suciedad que lejos de inspirarle rechazo, le atraía porque le resultaba familiar.
A fin de cuentas, aquello no eran tan diferente del lugar donde había crecido, donde había amado y donde despues de entregarse en cuerpo y alma, todo había terminado.

Aunque hay historias que nunca terminan por completo, nos persiguen, nos acompañan y se transforman en fantasmas que aparecen en los momentos más inoportunos.
La vida de los demas no tenía para ella ningun interes. Y al mismo tiempo, nadie reparaba en ella.Parecía haberse vuelto invisible, pero no le importaba.

Entró en un bar con la intención de calentarse y al instante le vió, era él, su fantasma estaba allí sentado frente a una taza de café, con la mirada ausente, tan perdido y tan sólo como ella.
Pensó que sus ojos la engañaban. No podía ser. Había huido de su lado y ahora...¿que hacía aqui? ¿como había descubierto su refugio en Queens ? Entre miles de bares newyorkinos, esa inesperada coincididencia...
Se asustó.
Su corazón empezó a latir con fuerza, le golpeaba el pecho con un ritmo violento.
Verle fué como un flash en su alma, como una señal de color rojo que le advirtió del peligro y un rechazo bien alimentado a fuerza de golpes, insultos y humillaciones, le impidió entrar.
Cerró la puerta y salió antes de que la viera, no podía volver a mirar aquellos ojos que tanto habia amado, ni quería volver a escuchar sus escusas, sus súplicas ni sus mentiras.
Otra vez no.
Se alejó con paso decidido, caminaba entre las sombras pero ya no se sentía perdida, tampoco notaba el frio ni la lluvia. Había vencido la batalla del perdón, de la sumisión, de volver a caer en sus encantadoras redes,había conseguido saltar esa trampa fatal en la que había caido tantas y tantas veces.

Se sentía ligera, libre.Aún no podía creerse que lo hubiera hecho.
Esa pequeña victoria le dió alas y por primera vez desde hacía mucho tiempo se sentía viva, fuerte, decidida a recuperar aquella Silvia dulce,amable, confiada y sobretodo sin miedo a enfrentarse a ningun fantasma.

Las luces de los rascacielos brillaban en la noche y llamaban poderosamente su atención. Pensó que había llegado el momento de cruzar el rio y descubrir la otra orilla, mezclarse con la gente, tener amigos, comprarse ropa nueva, dejar atrás las sombras del pasado y permitir que la luz iluminase de nuevo su vida...




Podeis leer más relatos en http://thedailyplanetbloggers.blogspot.com/



29 comentarios:

Natàlia Tàrraco dijo...

Tag, antes de me vaya a Barcelona, he tenido tiempo de ver tu mañanero relato, casi con la amanecida emprendes tu viaje por la gran ciudad. El mío sube esta noche.
Perdida a sí misma, entre calles oscuras, en la otra orilla de todo, encuentra el valor, la decisión de encararse sin hacerlo, ¿para qué? con el motivo de su abandono, esa imagen, en cuestión de segundos, le otroga la chispa para dar un vuelco a su vida. A veces, nada como tener delante la pesadilla para borrarla con un chocar de dedos. La gran ciudad brilla y la atrae, que sea feliz, renacida a sí misma.
En los barrios suburbiales, al borde de las luces, ante los rascacielos orgullosos, cuantas vidas, miles como hormigas. Bello enfoque, Tag,una pequeña existencia entre millones. Petó, bsito quintíl y dos míos.

balamgo dijo...

Bonita historia¡
Las relaciones personales siempre tan complicadas, o somos nosotros los complicados? Posiblemente sea lo último que he escrito, que nos complicamos muchas veces la vida.
Estemos en un pequeño pueblo o gran ciudad, a veces nos enredamos más de la cuenta.
Magnífico relato.
Un abrazo.

balamgo dijo...

Bonita historia¡
Las relaciones personales siempre tan complicadas, o somos nosotros los complicados? Posiblemente sea lo último que he escrito, que nos complicamos muchas veces la vida.
Estemos en un pequeño pueblo o gran ciudad, a veces nos enredamos más de la cuenta.
Magnífico relato.
Un abrazo.

Cabopá dijo...

Hizo muy bien en cruzar el rio y dejar la sombra fantasma en la otra orilla.....
A persar de la altura de los rascacielos el sol saldría de nuevo para ella. Ahora sólo verá su sombra la que ella proyecte...
Besicos.

Neogeminis Mónica Frau dijo...

..."ya no se sentía perdida"...qué bueno encontrar esa fortaleza!...No son los lugares los que nos atan o encierran. Son nuestros propios miedos y es necesario enfrentarlos para vencerlos.
Un emotivo relato para la propuesta de este sábado.

Un placer leerte.
Un abrazo!

Teresa Cameselle dijo...

Bien por Silvia, y espero que todo le vaya bien.
Un beso.

Any dijo...

Uhhh este relato!
Mi padre vivía en Queens, algo conozco del lugar. Hace mucho tiempo que no voy por alli, desde que murió el viejo y al contrario de Silvia me encantaría entrar en un bar y encontrarmelo tomando su tradicional campari. Creo que no vuelvo por eso, porque inconscientemente lo buscaría por esas calles que nos vieron pasar tantas veces.
Me hiciste emocionar.
Ojala la Silvia de tu relato comience una nueva vida y deje atrás ese pasado que la tenía atrapada.
un beso

Anónimo dijo...

Al menos Silvia ya no se sentía perdida y volvio a recuperar lo que tenía. Las historias de nuestras vidas siempre nos siguen, por mas que queramos enterrarlas en lo más profundo de nuestro ser, en algún momento, una palabra, una persona parecida nos la recuerda. Hay que tener la valentía de Silvia para cerrar la puerta de nuevo y continuar.
Besos guapa, me ha gustado mucho tu historia.

Anónimo dijo...

No quiero ser el fantasma de tu relato que aparece en el momento más inoportuno.
Ni quería ser una señal de peligro.
Sólo me alegro de verte serena y feliz.
Cierra la puerta.
Adios

Juan Manuel Rodríguez de Sousa dijo...

Un relato de relaciones, sentimientos, fortaleza. Buenos deseos te deseo, un placer leerte.

Besos,
Juanma

CARMEN ANDÚJAR dijo...

Es bueno enfrentarse a los miedos para poder empezar de nuevo, porque sinó, no se hace una limpieza total y siempre hay un rincón dentro de ti, donde se encuentra ese miedo que no te deja ser tu misma y vives esclavizada para siempre.
Me ha gustado
Un abrazo

rosa_desastre dijo...

A veces utilizamos el frio, la lluvia, la soledad para describir el lugar del que nos gustaria desvincularnos... Y es que la realidad no siempre es idilica.
Un beso

M.A dijo...

Ella y su fantasma, frente a frente. Después de todo, no hay dónde esconderse; mejor salir a su encuentro.
Tere, un relato muy original. Felicidades.

María José Moreno dijo...

Qué dificil lo tenomos los humanos para librarnos de uestro pasado, pero a pesar de todo sacamos fuerza de flaqueza para seguir hacia delante, luchando contra viento y marea como Silvia.
Me ha encantado tu relato, Tere.
Un besazo

Mimí- Ana Rico dijo...

Una ciudad gigantesca donde nuestros fantasmas continúan abordándonos por la calle, y un giro inesperado el de ella. Porque no hay nada como enfrentarse al pasado para navegar hacia el futuro.

Un gracias por un relato de fortaleza y un abrazo.
Mimí

Natàlia Tàrraco dijo...

AVISO IMPORTANTE DE TÈSALO.
ACABO DE RECIBIR UN MENSAJE DE TÈSALO EN EL CUAL ME DICE QUE DESDE AHORA,"LOS JUEVES UN RELATO" PASA A MANOS DE ESTE MARAGATO AMABLE Y AMIGO. ASÍ MISMO ME PIDE QUE LO HAGA PASAR...
GUUUUS, BUEN CONDUCTOR, SEGURO, A ver ¡qué temas inventa para estrujarnos el cerebelo!
!Ave! GUS, y un bsito muuuuy dulce para Tèsalo, el inefable creador de "los jueves" Le esperamos cuando quiera, que se recupere, que descanse, eso antes que todo. Ánimos Tèsalo.

casss dijo...

Tu relato tiene de todo, y sobre todo esperanza.
Bueno, tiene hasta una "anonimo" que lo hace más inquietante, ajjaj
Y como dice él: cierra la puerta.
Yo te digo: un beso y hasta luego.

tag dijo...

Anonimo,

Siento mucho que te hayas sentido aludido en mi relato.
Hay un refran que dice "Quien se pica, ajos come".
Pero por si te sirve de algo, no era mi intención.Lo que pasa, es que en mis escritos siempre salen experiencias, sentimientos, cosas que he vivido o conocido muy de cerca, pues no sé inventar un personaje con el que no me identifico.

Sabes que cuando yo he querido decirte algo personal, no he dudado en escribirte. Eso si, identificada y sin misteriosos anonimos.
Tampoco creo que este sea el lugar adecuado para manifestar tus intenciones, porque lo lee mucha gente a quien no le interesan tus sentimientos.

Tranquilo, la puerta está cerrada.

Tu Adios ¿será el último?
Gracias.

Anónimo dijo...

Es el último. Y perdona, una vez más.
De todas formas, mi anónimo "estaba identificado" y no era nada misterioso. Al menos, para ti.
Precisamente porque no era el lugar más adecuado, lo había utilizado.
Lo siento.
Descubrí tu blog porque escribiste en el del Instituto y hablabas de olvidar rencillas que duelen en el alma. Otra vez y siempre, GRACIAS
Henry Gondorff

mar... dijo...

Muy bueno Tere
Que bien que Silvia supo perderse en la gran ciudad y cerrar la puerta para siempre a la oscuridad que tenía dentro de ella misma, la que le producía ese fantasma.
Seguro que a partir de ahora el sol lucirá con fuerza en su vida
Precioso y esperanzador tu relato
Un beso de Mar

Alfredo dijo...

Bonita historia con final feliz, perdida en la ciudad y encontrada a si misma.
Ahora sí puede iniciar una nueva vida segura, a peasr de la multitud.

Besos

tag dijo...

Anonimo, Henry Gondorff, Javier

Yo escribí en el blog del Instituto una felicitación de Navidad y definía lo que es para mí el espiritu navideño.
Tampoco me refería a ti con esas palabras.
¿Me haces un favor?
Deja de pensar que eres el centro de todo lo que escribo,porque gracias a Dios ya no lo eres.
Gracias por el libro.
Adios

Nuria dijo...

Creo que en algún momento de la vida, cualquier persona ha sentido la tentación de huir, escapar lejos a un lugar donde los recuerdos, las personas nos persigan....aunque no es tan sencillo, porque nuestra mente los lleva consigo.

Saber cerrar puertas es muy importante, y nada fácil, y menos con determinadas personas, pero cuando lo hemos logrado, es una victoria. Lo entiendan o no los demás, que no siempre ocurre...

Biquiños Tere, buen relato, buena reflexión. Y buenos comentarios.

Susurros de Tinta dijo...

Así me gusta, con valentía, con decisión, y es que a veces el amor nos deja el corazón tan hecho añicos que no nos queda ni un solo trocito para querernos a nosotros mismos, un relato lleno de esperanza y coraje, miles de besossssssssss.

Anónimo dijo...

primer0 una c0nsideraci0n...
cuand estaba trabajand0 y viviend0 en madrid, 0diaba enc0ntrarme c0n alguien c0n0cid0...¡p0r aquell0 de as pr0babiidades, clar0!
0tra c0nsideraci0n...cre0 que has escrit0 alg0 bell0, a men0s plen0 de esperanza, que n0 es p0c0...
y la ultima c0nsideraci0n...
miles de bes0s, tag...

pfp dijo...

querida Tag me ha gustado mucho tu relato, pero no pienso ser hipócrita y te diré que todavía me ha gustado más la polémica con sal y pimienta, que se ha desatado entre tú y el anónimo Henry...

te diré una cosa, una vez participaste de un relato mío, aquel de -mirando hacia arriba- ¿recuerdas? se desarrollaba en una grán ciudad también pensando en NY también-, era un joven que convertí en mujer a instancias tuyas ¿recuerdas? ¿recuerdas también que se topó, -la joven- con una tostadora a la que convirtió en arte contemporáneo y objeto de culto? pues eso, ¿porqué no una tostadora? pasiva, pero tenía vida desde luego...

mil besos tag, cielete,

tag dijo...

He sido una desagradable no respondiendo a vuestros comentarios, quiero decir a la mayoría de ellos, pero eso tiene facil solución, y enseguida lo arreglo

Natalia,
Es que yo tambien me iba de viaje, y por eso lo publiqué antes, por si fallaba la programación.
Me he alegrado de conocer a Quinto este sabado, jajaja, muy mono él.

Balamgo,
Pues si, las relaciones son complicadas siempre, en la gran ciudad y en la pequeña ciudad.
Pero siempre hay una salida para todos los problemas ¿no crees?

Mari Carmen
O lo que es lo mismo, mas vale sola que mal acompañada

Monica,
Yo no soy miedosa, pero es verdad que hay ocasiones que los acontecimientos y las circunstancias personales te superan.Tienes miedo de equivocarte, de que sea peor el remedio que la enfermedad.

Teresa,
Tocaya, pues claro que le irá bien, yo tambien lo espero.

Any,
¿tu padre vivia en Queens?
Me encantaría tener un padre en Queens. Bueno,que tontería o en Valencia o en Argentina, o donde fuera.

Esme,
Si, a veces es necesario dar un cambio radical a tu vida. Pero los recuerdos nunca cambian,ni mueren.

Juanma,
¡Cuanto tiempo sin verte por aquí!
No te prodigas mucho.
El placer es mio

Carmen,
Ahi estamos, de limpieza total,jaja

Rosa,
Pues si, la realidad a veces no es ideal, pero es lo que hay.
¿que le vamos a hacer? la vida es así.

Mercedes,
Una felicitación de la Jefa de los Sabados, es demasié.
Gracias

Maria José,
Por mucho que luchemos, el pasado esta ahí, no se puede cambiar.
Lo que se puede cambiar es el presente y el futuro.

Jose Ignacio
Bienvenido a mi blog.

Mimi,
Esta vez no has participado, te he echado de menos, que lo sepas.

Natalia
Animos para Tesalo.Y ahora será Gustavo quien llevará los jueves.
Oido.

Cas,
Yo tambien te digo un beso y hasta luego

Mar,
el tuyo era mas bonito. Me ha encantado.

Alfredo,
Si, ya sabes que a mi me gustan las historias con finales felices.
Soy así de optimista.

Nuria,
Tus reflexiones y las mias coinciden.

Susurros de tinta,
El "corazón partio" es dificil de arreglar, pero no hay nada imposible.

Gustavo
Me quedo con tu ultima consideración. Miles de besos.

Pilar,

Que mala eres. O sea que a ti lo que mas te ha gustado ha sido la polemica entre mi Anonimo y yo.
¿Y la tostadora, pasiva?
¿donde está aquella tostadora?¿a que se la has vendido a ARCO? jajajaja

Besitos a todos.
Gracias por venir y dejarme tantos comentarios sobre mi relato.

Carol dijo...

Preciosa forma de contar una historia que se repite tanto. La fuerza que esta mujer encuentra al final es la que nunca debería faltarnos en todos los aconteceres de nuestra vida y más aún en la relación de pareja en la que se supone... que la tenemos para ser felices.

Felicidades Tag.

Besitos.

tag dijo...

Carol,

Me alegro de que ya estes mejor.
He leido por ahí que has estado pachuchilla y no me extraña, con este frio que no se va.

A ver si llega pronto la primavera, que falta hace.

Besitos