
En casa de mi hermano hay un mueble singular, distinto, que nadie suele tener. Un piano.
Lo recibió como un regalo inesperado hace ya bastantes años, cuando murió la abuelita de un amigo suyo de la infancia y juventud.
A la señora le encantaba la música, y tocaba todos los días en su piano piezas clásicas, o melodias populares, mientras los niños jugaban por la casa.
Su nieto no tenia oído musical ni entendía la pasión de la abuelita, pero mi hermano escuchaba la música con atención, se paraba al lado del piano y observaba las manos que hábilmente sacaban aquellos sonidos desde aquel mueble que nunca había visto en otras casas.
Con el tiempo, aprendió a descifrar esas partituras que al principio parecían chino, y la abuelita feliz de que alguien prestara atención a sus enseñanzas, dijo que cuando ella muriese ese piano sería para mi hermano.
Pasaron los años, la amistad de mi hermano y su amigo se enfrió en la distancia, porque la vida los llevó por caminos distintos y lejanos, pero cuando murió la abuelita, nadie de su familia tuvo dudas.Decidieron cumplir su deseo expresado en tantas ocasiones, de palabra, y ante la inesperada sorpresa de mi hermano, heredó el viejo piano.
8 comentarios:
Una herencia casi inesperada y además, de algo tan hermoso.Muy bonito detalle.
Un besote, Tag
Que bien de parte de la familia de la señora el haber recordado aquel deseo de dejarle el piano a tu hermano. Que buena herencia! Me encantaría que me dejaran un piano, creo que hasta haría el esfuerzo de aprender música para tocarlo!
Me encantó esta historia.
besos
Hola Tag.
Fue un regalo estupendo. Sobre todo por los recuerdos que traerá a tu hermano la cercanía de ese piano.
Un abrazo, guapetona.
Maat
WOW maravilloso regalo..
Excelente
Un gusto leerte..
Un abrazo
Saludos fraternos
Que bueno saber que hay todavía familia que respeten la voluntad de sus seres queridos .
Tu hermano puede estar orgulloso de haber dejado este recuerdo a la abuela de su amigo.
Besos desde Málaga.
Pues si, es una historia real.
El piano fijaos si era antiguo que tenia dos candelabros sujetos en la madera que hay perpendicular al teclado, para poner velas para iluminarse.
Lo tuvo que llevar a restaurar y a afinar, pero es una maravilla.
Yo estoy empeñada en que les enseñe a tocar a los mellizos,(que son sus nietos). Aun son muy pequeñitos, pero en un par de años...
Una historia preciosa Tag, es bonito respetar la última voluntad de las personas queridas y ese regalo merecido porque tu hermano hizo feliz a la abuelita cuando la
oía tocar dedicándole su atención con toda la inocencia de su alma de niño.
Muy tierna, me gusto mucho.
Besos.
Hay objetos que no sólo tienen significado importante por lo que son, sino por la historia que tienen detrás, por el detalle...
Imagino cómo se sintió tu hermano al recibirlo...
Un bico
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