jueves, 9 de abril de 2009

COSAS QUE ME VUELVEN DEL REVES.....


Odio enterarme de las conversaciones ajenas.

Hay personas que tienen la fea costumbre de hablar con unos decibelios tan elevados que, en un restaurante, cafetería o bar podemos llegar a enterarnos de asuntos de su vida que no sólo no nos interesan sino que, además,nos molestan.

Si todos habláramos a ese nivel, el mundo sería un caos de confusión acústica y, por eso, no entiendo, por qué hay personas a las que les cuesta tanto mantener su vida, sus profundas o banales conversaciones en privado, con sus interlocutores.

El hablador en público chillón, además, suele tener una voz desagradable, distorsionada por la elevación. Ya el colmo de los colmos es, cuando, encima, emiten carcajadas, gritan, golpean y hacen malísima comedia.
El respeto por los demás en una sociedad pasa, en primer lugar, por ti mismo, respétate y compórtate como un adulto que puede hablar, reír, discutir o debatir en público sin necesidad de que yo conozca tu intimidad. ¿o no?

Y luego estan esas personas que se sientan a tu lado en el autobus,(ultimamente utilizo bastante el autobus de linea urbana) y sin previo aviso, ni mediar ningun conocimiento mutuo, empiezan a hablar sin tregua ni descanso, y a contarte su vida y sus problemas.

Me entran ganas de decirle " Oiga, y a mi ¿que me importa?".
Pero por educación te callas, y le aguantas el rollo pacientemente, con la esperanza de que eso al menos puntuará a la hora del juicio final.
!!Ojalá exista el cielo porque ya tengo muchos puntos!!!

Esas personas, con una verborrea enfermiza, unas veces te ensalzan y otras te critican a sus maridos,o mujeres,hermanos,hijos, nueras, o a los vecinos ,a los que por supuesto tú desconoces por completo y ademas, a los cinco minutos ya te piden tu opinión, como si realmente existiese una amistad que te obliga a implicarte en sus problemas y a ofrecer soluciones.

Se ve que yo tengo cara de Doña Elena Francis, porque a mi eso me ha pasado muchas veces. Y hasta hace poco, cuando trabajaba tambien. Me tenia que tragar unos rollos increibles, de personas que no conocía de nada, pero que llegaban se sentaban en mi mesa y empezaban a hablar, hablar, hablar....
Yo les escuchaba pacientemente pero en realidad me entraban ganas de decir la famosa frase que popularizó nuestro Rey ¿Por que no te callas?....o bien "!!!Vale ya. Tieeeeempo!!. Ahora me toca a mi" !!!.Callese y escuche!!.
Y apabullarles con mis problemas, que yo tambien los tengo, como cualquiera, pero no se me ocurriria contarselos al primero que pasa.

Aunque os resulte dificil de creer,en el trabajo tenia un cliente que me lo mandaba su mujer todos los dias, para que lo entretuviera un ratito y le diese conversación.
En una reunión de producción lo conté y dije que tenia complejo de payasa, o de algo peor que tambien empieza con p... pero con el consentimiento y recomendacion de la esposa.
Les hizo mucha gracia mi comentario, pero yo no lo dije con esa intención, no era un chiste, era la pura realidad.

Todo esto viene a colación de un post de Seriecito, del mes de febrero, que se titulaba "Interdependencia IV", y en mi comentario le prometi contar esta anecdota, en relación con su tema, porque todo este alegato allí no me cabía.
Ricardo Musso definió muy bien a estas personas en su comentario, cito textualmente porque estoy completamente de acuerdo con su opinión:

Las personas calificadas de “verborrágicas”, por lo general, son sujetos muy ansiosos, y esa misma ansiedad los impulsa a hablar sin detenerse a escuchar, porque, en realidad, lo que menos les interesa es dialogar. Sienten una incontrolable necesidad de expresarse. Sin embargo, no siempre están diciendo algo, mucho menos, importante o interesante, simplemente “están pensando en voz alta”.

Pues eso mismo.
En fin, tambien tiene su parte comica el tema, porque siempre que me ocurre esto, me acuerdo de un viejo chiste de Eugenio (abajo os lo cuento) y una vez de esas en que el vecino del autobus empezó con su rollo, se ve que yo tenia aquel dia la risa floja, me acordé y me empecé a reir, sin poderlo evitar,y cada vez más y mas risa.

Entonces mi confidente que no habia parado de hablar durante 20 minutos, pero oye,algo serio, con una verborrea digna de estudio, al ver que me reia tanto, se asustó creyendo que estaba loca, y se bajó del autobus en la siguiente parada como huyendo del diablo.

Eugenio lo contaba asi: Saben aquell que diu....

Entra un señor en una tienda de fotografia, y le dice al dependiente:

"Yo naci en Cuenca, hace 40 años, pero al poco tiempo mis padres vinieron a Valencia a trabajar, y nos trasladamos aqui cuando tenia 3 años. Fui al colegio de los Dominicos y luego estudié Peritaje Mercantil. Me casé con una chica de Murcia que se llama Carmen y tengo 3 hijos, el mayor tiene 10 años, y se llama como yo, Manuel, el segundo......

El dependiente abrumado por tanta verborrea le interrumpe y le dice:

" Oiga, oiga, señor, ¿ y a santo de qué me cuenta a mi todo esto?

Y el señor le contesta:
" Porque ahi fuera hay un letrero que dice "ENTRE Y REVELE SU ROLLO"

Ja,ja,ja ¿Os acordabais de este chiste?.

Dedicado a Seriecito.

9 comentarios:

ALIX dijo...

Patxiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii......

Tag si vienes por aqui alucinaras
de como gritamos a veces los Vascos.
jajaja

Cuando viene de vivir 3 años en Barcelona,no soportaba el griterió
en los bares y restaurantes de mi
amada tierra...

Besukis

Mimí- Ana Rico dijo...

Supongo que muchas veces la gente necesita hablar, y los que se supone que les escuchan no les hacen ni caso.
O también existen casos de verborreitis con berrido incluído, jeje.
Para mí lo peor es que griten, lo llevo fatal.
Achuchón caluroso desde los mares de Extremadura.

Ardilla Roja dijo...

Si, recuerdo el chiste jajaja

A veces la gente necesita hablar y le da igual quien escuche. Mi padre es asi jajaja

Por cierto, gracias por el comentario. Todavía no sé que dice porque son moderados, pero gracias de todas maneras. Igual eres la única lectora, porque siendo fiesta, la gente no navega mucho.

Besos

Josefina dijo...

!Ay Tag! Iba yo leyéndote y me parecía verme en un espejo... Te aseguro que creo que te gano en escuchar interminables disertaciones y confidencias, cuando trabajaba... Y ahora, como tan bien describes, el autobús, la mujer que te mira cómplice ya para soltar sus pensamientos a desvandada, los móviles a toda voz "Sí cariño, todavía estoy en Maragall, tardaré bastante, hay un tráfico..." y estamos en el otro extremo de la ciudad. Las peleas por móvil aumentan el volúmen de la voz en vez de bajarlo y las citas son murmullos acompañados de un rostro atontolinado...
Los niños, la salida de los colegios a grito pelado "!!!!y entonces, y entonces, y entonces!!!! Mamás compinchadas sin hacerles ni p. caso hablando de bobadas mientras sus preciosos "titis" molestan al escaso personal que quiere viajar en paz. !Imposible! Por fin, bajas y !ojo! el carril bici, el semáforo de peatones se cierra justo cuando hacías el esfuerzo de acelerar, los coches se sulfuran unos con otros, se improperian los conductores, pasa una manifestación que corta el tráfico y no sé de qué va y me sabe mal, me siento insolidaria y, con un sentimiento de derrota y de hastío total pienso que nuncca llegaré a casa, a sentarme en mi butaca orejera delante de aquéllos libros que tengo que leer porque por eso los compré... El vecino pondrá la TV muy alta y por el patio de luces se oirán, como todas las noches, las discusiones con hipos de grito y un batir de huevos para la tortilla... !Qué paz! OOOMMMMMMM

Josefina dijo...

Perdón, quería decir "desbandada" con "b", aunque devastación de intimidades también iría bien...

MARU dijo...

Si, Tere, la verdad es que en España, somos muy chillones. Una de las cosas que me llamó la atención en EEUU es que en los restaurantes no se oyen voces, ni en ningún sitio.Hasta los niños no son gritones.
Yo creo que los latinos en general somos gritones, porque somos muy extrovertidos.

Si, si, los del confesionario ambulantes, también son muchos
El chisto, muy bueno.

Un besito grande.
Ya has bajado a la playa?

seriecito dijo...

Tere:

Claramente es uno de nuestros defectos mayores, el tono de voz excesivamente alto. en cualqueir sitio, incluso en lugares predispuestos para el silencio.

Recuerdo cuando iba a los conciertos al Palau, que siempre había algún patoso/a.

Este problema, unido a que si hay seis personas en una mesa, como mínimo se mantendrán tres conversaciones, hace que el tono de voz no sea el adecuado. Cada uno impone su turno elevando su voz. El qu mas grita es el que mas habla.

Cualquier debate el al Tv, es sirno evidente.

El chiste lo conocía, pero al dedicarmelo a mí ¿es que me incluyes en ese colectivo?... de los que cuentan cosas convulsivamente, mira que tu es muy sibilina....

Salu2:

tag dijo...

NO,no Luis,

a ti te dedico la anecdota del autobus, el chiste es lo que me produjo el ataque de risa, porque mi vecino me soltó un rollo epico.

Que susceptible estas, oye. Ja,ja

Un besito

Nuria dijo...

No soporto a la gente que chilla para hablar, me produce un rechazo inmediato, desconecto de lo que dicen al segundo, no lo puedo evitar.
Porque en lugar de palabras, se convierte en ruido.

Bicos