viernes, 5 de diciembre de 2008

CORDOBA


Este año 2.008 que ya se nos acaba, yo lo empecé en Cordoba.
Fue para mi una Nochevieja muy especial, por razones personales.
Y fue especial tambien porque a las doce de la noche,en vez de las clasicas uvas, nos comimos 12 gajitos de mandarina, que trajeron unos amigos desde Valencia.
Siempre me habia comido las 12 uvas, y ahi ya empezó el primer cambio, en mi vida, que luego continuaría con otros, a lo largo de estos 12 meses.
En la plaza del Ayuntamiento, montaron un escenario y una fiesta que no veas, los cordobeses que son majisimos y majisimas.Bailamos, cantamos y nos felicitamos por el Año Nuevo, y por estar en una ciudad con una gente tan alegre y hospitalaria.
Lo pasamos muy bien, eso si, esa noche hacía un frrrrrrrio.... yo creia que Cordoba era más calentita ( meteorologicamente hablando), pero en la calle....
Aunque nos daba igual, y a la segunda copita, ya ni se notaba.

Estuvimos solo tres dias, y uno de ellos, nos encontramos por la calle con la alcaldesa.La saludamos, se paró unos minutos a hablar con nosotros.Muy sencilla, muy cercana, una mujer llana y amable con su pueblo, si señor. Y hasta se hizo una foto con el grupo.
Visitamos la Mezquita, la Catedral, la Juderia, y una casa sefardi, dentro de la Juderia, que tenia pintados unos cuadros impresionantes.
Pero a mi, lo que más impactó, lo que superó con creces mi imaginación fue La Mezquita.Hay que verla, hay que estar alli, no se puede explicar.
La Mezquita es sentirse insignificante al traspasar sus puertas, y ver sus magnificas 850 columnas de marmol, jaspe y granito, y sus arcos de herradura bicolores, el mihrab, el trabajo de artesaria arabe que se observa en cada rincón, en cada nave, en cada cupula, el altar mayor, la puerta de las Palmas y la puerta del Perdón, el patio de los naranjos, todo, todo es impresionante.
Y por si fuera poco, en esas fechas habian puesto en la Mezquita, un belen, magnifico. A mi los belenes, me encantan, y ese era precioso. Si tuviera que poner algun pero, diria una insignificancia, que habia muy poca luz, que la iluminacíon del belen era pobre.
Pero eso mismo le daba un aire de recogimiento y de lugar de oración.




Pasear por las callejuelas de la Juderia, llena de tiendas de articulos de plata, donde, por cierto, se surtieron nuestros Reyes para nuestros regalos.
Tambien visitamos el Palacio de Viana, y lo que no pudimos visitar, porque estaba cerrado en esas fechas, fue Medina Azahara.
Pero ahi queda pendiente la visita, para otra ocasión.

El dia 1 de Enero, comimos en un restaurante que se llama El Choto.
Mummmm, que bien comimos para empezar el Año Nuevo.
Resultó que el maitre era valenciano, y nos atendió con mucha simpatia, y profesionalidad, eligiendo por nosotros, lo mejor de la cocina cordobesa, para que lo degustasemos todo.
Y la verdad, fue memorable.
Me traje un recuerdo inmejorable de Cordoba y de los cordobeses.
Volveré algun dia.Seguro.

Solo me faltó ver más patios cordobeses, de esos que estan llenos de flores, y que me seducen y me quitan el "sentío".Gracias a un encanto de mujer, cordobesa, que tiene un blog que se llama Entre naranjos y jardines, os voy a poner unas fotos de esos patios, que ella me ha cedido amablemente.
Este año vamos a Granada, a pasar el fin de año, a la Alhambra y a Sierra Nevada a esquiar. Genial tambien.
Hay un slogan turistico que dice Andalucia te quiere, nosotros tambien te queremos Andalucia.
Va por ustedes.



2 comentarios:

Jerusalem dijo...

Tag, cariño, me has hecho emocionarme al oirte hablar de mi tierra...¡Que te voy a decir yo de mi Córdoba! Si es que estoy enamorada de ella.
Me alegra que te gustara que estuvieras en el Choto que es uno de mis restaurantes favoritos (Allí comí el arroz con bogavante más bueno que he probado)
Y ya sabes te emplazo a que en Mayo, el mes por excelencia de Córdoba vengas a visitar esos patios.
Ya sabes donde tienes una cicerone.

besos

tag dijo...

Gracias, no te digo que no.
Si puedo ir, me encantará tenerte como cicerone.

Un besito