
-Aquella chica era una mentirosa patológica. Una enferma.Se lo inventaba todo. Y acababa creyendose lo que decía.Con tal de cuadrar las historias, iba cambiando esto y aquello a su antojo. Sin embargo, en cuanto yo pensaba "¡Que extraño! No puede ser", ella tenía una inteligencia tan rapida que me tomaba la delantera, amañaba las cosas sin que me diera cuenta. No podía creer que todo fuera mentira.Nadie hubiera podido imaginar que una chica tan guapa mintiera sobre cosas insignificantes. Al menos yo no pude. Escuché sus mentiras durante un año y medio sin sospechar nada. Sin saber que se lo había inventado todo de cabo a rabo. Increíble.
-¿Qué clase de mentiras decía?
-De todo tipo.Cuando alguien miente una vez, luego tiene que seguir mintiendo para encubrir esa primera mentira. A eso le llaman mitomania. Pero, en el caso de los mitomanos, las mentiras que cuentan son inofensivas, y la mayoría de la gente que los rodea se da cuenta.
Pero esta chica era diferente. Mentía para protegerse a sí misma, y para ello, hacía daño a los demas sin pestañear. Ademas, utilizaba a cualquiera que estuviera a su alcance. Mentía según quien fuera su interlocutor.
A las personas que pudieran descubrirla facilmente, como su madre o amigas, no les mentía, y cuando no le quedaba más remedio que hacerlo, tomaba infinitas precauciones. Nunca les decía ninguna mentira susceptible de ser descubierta. Si la descubrían, se inventaba una excusa o pedía perdón con voz suplicante y las lagrimas saltandole de sus bonitos ojos. Nadie podía enfadarse con ella.
Sigo sin entender por qué me eligió a mi. ¿Me eligió como una victima más, o mas bien, para que la ayudara? Hoy todavía no lo sé. Tanto da. Ya todo ha terminado y así es como han ido las cosas.
Fragmento del libro Tokio Blues de Haruki Murakami
Como he visto que Gustavo propone esta semana escribir sobre las Mentiras, me ha recordado este libro.
Cuando lo leí, me quedé con este parrafo, porque no sabía que a las mentiras pequeñas se les llama mitomania.
Y a las grandes mentiras..... ¿alguien sabe como se denominan?
Me refiero a esas que se dicen con premeditación y alevosía, sabiendo que hacen daño y aun así no se cortan un duro, las lanzan con toda naturalidad y además con cara de santitos o santitas.
Al menos a Pinocho le crecía la nariz y le delataba.
Pero hay otros que.... mienten tan bien ... y no se les nota nada...















