domingo, 9 de agosto de 2009

FEDERICO MOCCIA









Federico Moccia es uno de los fenómenos editoriales más asombrosos de los últimos tiempos.

Sus tres novelas se han convertido en referente indiscutible para el público joven italiano, que se ha visto reflejado en las historias y ha sentido su autenticidad, la conexión que guardan con la realidad social del momento.

Roma tiene ya la "ruta Moccia", las frases de sus libros se escriben en las paredes de la ciudad y, como sucede con los protagonistas de su segunda novela, miles de jóvenes italianos sellan su amor atando un candado en las farolas del puente Milvio.
¿No os parece romantico? Ponen un candado y tiran la llave al rio Tiber, de manera que simboliza una unión eterna, que nunca se volveran a separar, pase lo que pase.



En la segunda novela de Moccia, Tengo ganas de ti, en el que los protagonistas sellan su amor colgando un candado en el Ponte Milvio de Roma, ha sido imitado por miles de italianos y ha hecho peligrar la estructura del puente.

Son libros romanticos, pero modernos, en los que el amor y el desamor tienen un papel protagonista.
Este verano me he leido ya varios libros, muy diferentes en autores y contenidos, y ahora me apetecía leer algo de este autor, del que ya tenia alguna referencia por mi profesora de italiano.
Son entretenidos, te enganchas enseguida a la historia y a sus protagonistas.

Me leí primero "Tengo ganas de ti" y ahora estoy con " Perdona si te llamo amor", del que extraigo esta frase:


Mal de amores. Y no se cura fácilmente. No existen medicinas. Ni remedios. No se sabe cuándo pasará. Ni siquiera se sabe cuánto duele. Sólo el tiempo lo cura. Mucho tiempo. PORQUE CUANDO MAYOR HA SIDO LA GRANDEZA DE UN AMOR, TANTO MÁS LARGO RESULTA EL SUFRIMIENTO CUANDO ÉSTE SE ACABA."

Tambien he leido Leviatan de Paul Auster, Un arbol crece en Brooklyn de Betty Smith, Cuernos de Joaquin Leguina, Todo cuanto amé de Siri Hustvedt, Leon de ojos verdes de Manuel Vicent.

Me han gustado todos, y como vereis son muy diferentes.



sábado, 8 de agosto de 2009

EN LA PLAYITA, VEO VEO...

Esta es mi playita de Denia.
Bueno, mia y de todos los que van a disfrutarla, claro.Pero es donde paso el verano.
Solo le falta una cosa para ser el no va más, tener Wifi, (jeje).

Me gusta ir prontito, cuando hay muy poquita gente. Cuando las hamacas todavia estan durmiendo todas juntitas y nadie las molesta.


Me encuentro con las más madrugadoras, como yo. Unas caminan por la orilla, otras hacen sus ejercicios de gimnasia ayudandose de la silla del salvavidas, otras nadan.

Otros miran el mar un buen rato antes de entrar, como si estuvieran examinandolo concienzudamente, o quizas miran un barco que esta lejos...

Tambien me encuentro con los jovenes que se encargan de limpiar la playa de papeles, palas, chanclas olvidadas.... o botellas y latas que algunos desconsiderados tiran en la arena

Luego, al poco rato, si hace viento y hay olas, empiezan a aparecer los que practican el surf y el windsurf




Y los que juegan a las paletas en la orilla.

A mi tambien me gusta jugar, pero en el agua, así cuando cae la pelota no molestas a los que toman el sol en sus sillas o toallas. Porque cuando estas tan a gusto, y de repente te dan un pelotazo pues....ni pizca de gracia que te hace


Y cuando ya es muy divertido es cuando empiezan a llegar los niños, de todas las edades, y se ponen enseguida a jugar, a hacer flanes y castillos, o al agua directamente, a bañarse y a bucear


El otro dia me dediqué a fotografiar muchos castillos de los que hacen, solos o ayudados por sus padres. Algunos son de concurso



Mirar este, le pusieron hasta muñecos y plantas de las que crecen en las dunas.

Algunos se dejar enterrar en la arena, pero cuando vió que le iba a hacer una foto, enseguida sacó la mano para saludar.




Este Groucho debió hacerlo alguno más mayorcito, porque está genial.


Y luego, por las tardes, sigo yendo a ver las puestas de sol.
Me encantan.

Este dia la fotografié desde el coche, ¿habeis visto que artistica me ha salido? jajaja


Y esta la hice poniendole al objetivo delante mis gafas de sol, para que hicieran de filtro solar.
No debe ser muy ortodoxo el sistema, pero bueno, a mi me vale y no ha quedado tan mal.


Pues esto es algo de lo que veo todos los dias en mi playita.
Estas fotos las hago con una camara pequeñita, que es la que me llevo a la playa.

Otro dia os pondré más fotos de las que hago con la Canon grande ¿vale?
El otro dia estuve en Terra Mitica y alli hice tambien un montón de fotos.Ya os las enseñaré cuando las descargue en mi ordenador.

Se me ha ocurrido contestaros así, graficamente, a las que me habeis preguntado como me van las vacaciones, y que donde estoy.

Besitos. Muchos besitos a tod@s



martes, 4 de agosto de 2009

TURISMO RURAL - El Club de la Comedia

¿Que es el Turismo Rural?

Se trata de un deporte nacional que antes se llamaba 'ir al pueblo'.

La diferencia es que si vas a tu pueblo es gratis, y si haces turismo Rural vas a un pueblo que no es tuyo y pagando una pasta. Para hacer turismo rural no vale cualquier pueblo.
Tiene que ser un pueblo 'con encanto'.
-¿Y qué es un pueblo 'con encanto'?

Pues un pueblo que sale en una Guía de pueblos con encanto
Si es que se cae por su propio peso.
A estos pueblos se suele llegar a través de una carretera comarcal 'con encanto', que es una carretera con tantos baches y tantas curvas que cuando llegas al pueblo estás 'encantao' de bajarte.
Y cuando entras al bar intentas integrarte con los vecinos.
- ¡¡¡Buenos días, paisanos!!! ¿Qué es lo típico de aquí?

Y el del bar piensa: 'Pues aquí lo típico es que vengan los gilipollas de la ciudad los fines de semana a dejarse quinientos euros'.

Lo siguiente es alojarse en una casa rural o 'casa con encanto', que es una casa adornada con muchas vasijas y ristras de ajos en el techo, que no tiene ni tele, ni radio, ni microondas.
Eso sí, tiene unos mosquitos trompeteros que por la noche hacen más ruido que una Derbi Coyote.
Luego te das cuenta de que los del pueblo viven en unas casas que no tienen ningún encanto, pero tienen jacuzzi, parabólica, Internet y portero automático.
Tu casa no tiene nada de eso, pero tiene una llave que pesa medio kilo.

Otra ventaja que tiene hacer turismo rural es que puedes elegir entre una casa vacía o vivir con los dueños.
Estupendo.
Te vas de vacaciones y además de la tuya tienes que aguantar una familia postiza.
Que por la noche tú quieres ver la película, ellos los documentales, y te planteas: '¿Quién manda más, yo que he pagado 600 euros o este señor que vive aquí?'.
Pues gana él, que tiene garrote
Y encima te dicen que tienes la 'posibilidad de integrarte en las labores del campo'.
Que quiere decir que te despiertan a las cinco de la mañana para ordeñar a una vaca.

¿No te jode? Es como cuando vas a una gasolinera y te tienes que poner tú la gasolina, o como cuando vas a un McDonalds y tienes que recoger tú la bandeja. O sea, lo normal.
Así que te levantas a las cinco para ordeñar a las vacas.
Que digo yo: ¿por qué hay que ordeñar a las vacas tan temprano? Si la leche está ahí. ¿No se pueden ordeñar después del aperitivo?

Yo creo que esto es fastidiar por fastidiar, porque a la vaca le tiene que sentar como una patada en las ubres que la despierten a las cinco de la mañana para que le toque las tetas un extraño. Que la vaca te mira como diciendo:

'Tío, si quieres leche vete a la nevera coge un tetra brick'. Es que son ganas de molestar.
Pero el 'encanto' definitivo son las 'actividades al aire libre'.
Como cuando te ponen a hacer senderismo, que es lo que habitualmente se llama andar, y consiste, pues eso, en poner un pie delante de otro hasta que no puedas más, mientras los del pueblo te adelantan en un 'todoterreno' con aire acondicionado...

Pero tú encantado. Vas por el campo como abducido. Te vuelves bucólico y todo te parece impresionante: ves una 'caca' de vaca y sueltas: 'Ummmmmh, qué olor a pueblo.' ¿A pueblo? A pueblo no, huele a mierda. Eso sí, a mierda 'con encanto'.

Y todo, sea lo que sea, te sabe a gloria: en el mesón te ponen dos huevos fritos con chorizo y tú en tu ciudad no te comes estos huevos, ni estos chorizos. Y le dices al camarero:
- 'Oiga ¿a qué este chorizo es de matanza?'
- 'Pues casi, porque a punto estuvo de matarse en la curva el del camión de Campofrío'.

De repente oyes unas campanadas y dices:
-'¡Ah!. ¡Qué paz!. No hay nada como el sonido de una campana.'
Y el del bar te dice: '¡Pero si está grabado! ¿No ves el altavoz del campanario?'

En ese momento te preguntas si los sonidos de las gallinas y de los grillos no vendrán en un CD: Rural Mix2005', 'Los 101 Mayores Éxitos campestres.'
De lo único que estás seguro es de que los mosquitos trompeteros son de verdad. Que pareces un Ferrero Roché con varicela.
Yo creo que, de lunes a viernes, la gente de estos pueblos vive como todo el mundo, pero el fin de semana distribuyen por la carretera a unos tíos disfrazados de pastores y cuando ven que se acerca un coche, avisan a los del pueblo con el móvil: - '¡Eh, que vienen los del turismo rural'!

Y cambian el cartel de 'Videoclub' por el de 'Tasca', sueltan unos perros cojos por las calles y sientan a la entrada del pueblo a dos abuelos haciendo alpargatas, que luego te compras unas y te salen más caras que unas Nike.

En fin, yo creo que un montaje tan grande como éste no puede ser obra de personas aisladas. Estoy seguro de que están implicadas las autoridades. Me imagino al alcalde:

- 'Queridos paisanos:

Este verano, para incrementar el turismo, vamos a importar más mosquitos del Amazonas, que el año pasado tuvieron mucho éxito.
Y quiero ver a todo el mundo con boina, nada de gorritas de Marlboro.
¡Y haced el favor de pintaros el entrecejo, que no parecéis de pueblo!
Y las abuelas: Nada de top less en el río, que espantáis a los mosquitos.
Ah, y por cierto: Este año no hace falta que nadie haga de tonto del pueblo. ¡Con los que vienen de fuera, ya vale!




ja ja ja ja ja ja ja ¿os ha gustado la parodia?
algo de verdad si que hay.....¿ o no ?



martes, 28 de julio de 2009

DOS LUNAS

Apuntadlo en la Agenda , en el calendario, o donde sea.



Dos Lunas en el Cielo




El 27 de Agosto, a medianoche y 30 minutos, mirar al cielo.


El planeta Marte será el astro mas brillante en el cielo y será tan grande como la luna llena.
Marte estará en ese momento "sólo" a 55,75 millones de kilómetros de la Tierra.


No os lo perdais. Será como si la tierra tuviese dos lunas.


La próxima vez que este acontecimiento se produzca será en el año 2.287
Compartir esta información. Nadie que esté vivo hoy podrá volverlo a ver.



martes, 21 de julio de 2009

NECESITO CONTARTELO ADELA de Lorenzo Silva

Queridos amigos
Como estoy en la playa, de vacaciones, sin internet y sin tiempo para escribir o publicar algo bien documentado con fotos y demás, he pensado poner este relato de Lorenzo Silva, por si os apetece leer un ratito.
Vereis que os dejo en buena compañia.


Necesito contártelo, Adela, aunque tal vez no puedas, aunque tal vez no quieras saberlo.

Necesito decirte cómo ha sucedido esta historia que me resisto a creer verdadera, que aún no sé si no estaré soñando.
Vino a mí. No habría podido ser de otro modo.

Tú sabes que yo no busco ni buscaría, que mi pacto con la vida, después de lo que nos sucedió, se basaba en no esperar nada y conformarme con que nada viniera. Pero un día, mientras yo andaba a otras cosas, ella acudió.
La primera vez la vi en invierno. Y no te diré que no me atrajo. Pero lo hizo como corresponde que atraigan a un hombre en la cincuentena, y bastante consciente de sus limitaciones de cuerpo y espíritu, las veinteañeras vistosas que se cruza por la calle.

La consideré como un ente abstracto, más como una proyección de la idea de belleza que como una belleza tangible. No sólo no me planteé poseerla; ni siquiera lo deseé, porque uno sólo desea realmente las cosas por las que está dispuesto a hacer algún sacrificio, y yo por ella, en aquel momento, no habría arrostrado la más mínima alteración de mi ordenada rutina.
Sólo puedo apuntarte una mínima perturbación, algo que la hiciera singular.

Aquel primer encuentro sucedió en una situación poco propicia, en un pasillo, donde su hermana, una de las secretarias, me la presentó mientras yo estaba apurado por otras cuestiones.

No creo que la conversación, un simple intercambio de cortesías, durase más de un par de minutos. Pero ella se las arregló para que su mirada se me quedase grabada en la memoria. No estoy acostumbrado a que una mujer que podría ser mi hija me mire de arriba abajo sin ningún recato.
Lo achaqué a alguna clase de rareza, o a una impertinencia que en modo alguno creí necesario reprimir; cuando los años avanzan, uno aprende a no sentirse afectado por la insolencia de los jóvenes. Y supongo que la habría olvidado por completo al cabo de pocos días, de no haber sido porque una semana después recibí en mi casa una carta.
Mi dirección particular, según me contó luego, la encontró a través de su hermana, aprovechando un descuido suyo otro día que fue a recogerla a la oficina.

Luego, simplemente, escribió la carta y me la mandó. Un acto que habría podido ser intrascendente. Imaginemos que la carta hubiera sido un anónimo amenazante. O un anónimo mordaz. O un anónimo ofensivo. La habría roto en mil pedazos y me habría olvidado de ella, como he hecho siempre con esa clase de mensajes, sin consecuencia hasta la fecha.

Pero no, la carta no era anónima. Se identificaba con su nombre, Nathalie y, por si yo no la recordaba, me indicaba de quién era hermana y cuándo nos habíamos visto. Tras algunas consideraciones sobre mi persona y la impresión que le había causado, me proponía sin mayores circunloquios que nos acostáramos juntos.
Al estupor, como en mí es habitual, sucedió el análisis, al que me apliqué con rigor y sin aspavientos. Podía ser una burla, en cuyo caso lo mejor que podía hacer era ignorarla. Podía ser una oferta seria, en cuyo caso, concluí tras una breve reflexión, debía ignorarla igualmente. No tenía sentido atenderla, y tampoco reaccionar con ira.

Era evidente que su hermana le había facilitado ciertas informaciones sobre mí, sobre mi vida y mis circunstancias, y entonces todavía podía sospechar que le hubiera dado mi dirección privada. Pero ni siquiera en caso de que así fuera juzgué útil aplicar ningún castigo. No se puede evitar que la existencia de uno alimente la murmuración ajena, ni cabe impedir que otros tengan acceso a informaciones que uno preferiría mantener reservadas. Nada de eso es grave si no plantea un peligro preciso. No lo percibí en Nathalie, y preferí archivarla como a una lunática demasiado audaz. Pero hice algo que admito incoherente: guardé la carta.
Por qué la guardé, creo que empecé a comprenderlo al recibir la segunda misiva.

En ella, mi corresponsal recuperaba una frase que ya había utilizado en la primera, una frase que es cierto que podía parecer una banalidad, incluso una cursilería, pero que no sé por qué escogí leer como una prueba de perspicacia: "Ese desierto limpio y triste que asoma en tu mirada pide a gritos ser habitado". Cuando me tropecé de nuevo con esas palabras, me quedé pensativo.

Pero, una vez más, nada hice. Y tal y como había hecho con la primera, guardé la carta.
En los meses siguientes continuaron llegando cartas que leí y guardé sin darles nunca respuesta. La oferta se renovaba en todas (junto a un número de teléfono móvil, siempre el mismo), y en cada una Nathalie me iba contando cosas de su vida, de sus emociones, de sus deseos, incluso de sus melancolías. En resumen, deduzco ahora: se iba construyendo ante mí, sin conocernos ni encontrarnos, como la mujer que esperaba que un día me atrajera tanto como para hacerme sucumbir.
La llamé un día de verano. No me preguntes por qué. No sé si fue simple curiosidad, o cansancio de aquel ritual neurótico, o si de un golpe se juntó una dosis de deseo y otra de imprudencia, las necesarias para aceptar una cita con la hermana de una empleada bajo premisas cuando menos inconvenientes. Nathalie atendió nerviosa el teléfono. Aceptó sin rechistar el lugar y la hora que, casi autoritario, dispuse.
Ése fue mi último acto de poder sobre ella. Porque cuando la encontré, en el lugar estipulado, esperándome aunque yo llegaba con algún minuto de antelación, me causó una conmoción bajo la que todavía me encuentro.

Llevaba unos pantalones ceñidos, los hombros descubiertos y una blusa de poco escote, pero lo bastante ajustada como para hacerme sentir el poderío de aquellos pechos que la llenaban hasta comprometer sus costuras. Desde el primer momento, y aunque se la veía insegura e inquieta, el fulgor amarillo de sus ojos se expuso sin pudor a mi escrutinio, y aún más desembarazada se mostró a la hora de hablar de sus sentimientos, sus ensoñaciones, sus fantasías.
Aquella tarde no pasó nada. Quiero decir, ni siquiera la rocé. Pero los dos supimos que la próxima vez que volviéramos a vernos tendríamos que arrojarnos el uno en brazos del otro. Así lo constatamos, en una extraña y ardiente conversación telefónica que tuvimos al otro día.
Y volvimos a vernos.

Esta vez ella vino escotada, y con falda, y mis manos tardaron poco en pasearse por sus muslos y buscar acomodo entre sus copiosos pechos de color bronce. Fue entonces cuando le dije, como una broma, que tenía piel de árabe, y ella me respondió que también donde no se veía, y que si quería comprobarlo. Temí el momento de encontrarme desnudo ante ella, después de tantos meses de onanismo compensatorio. Pero cuando desabroché su sujetador y sus pezones oscuros se ofrecieron a mis labios, cuando bajé su tanga gris y su sexo moreno me llamó como la madre de todos los abismos, sentí que mi miembro se afirmaba con una rotundidad antigua y desconocida.
Y así sigue, un mes después, cada vez que su boca ansiosa lo recibe, cada vez que sediento busca él su vientre. La vida es así de excéntrica, Adela: cuando ya no toca, allí donde no debía, viene y estalla.
Aunque estés muerta, espero que lo comprendas. No tengo más remedio que amarla, porque sigo siendo un trozo de vida, absurdo y desvalido. Un trozo de vida que, pase lo que pase, te añora siempre.

jueves, 16 de julio de 2009

COSAS QUE PASAN Y NO ENTIENDO...


Me he quedado de piedra cuando he visto la portada de una revista en la que se leía que el marido de Lidia Bosch volvía a sonreír tras ser declarado “inocente”.

Ya tiene delito llegar a esa conclusión, cuando la realidad ¡a día de hoy!, es que se ha sobreseído la denuncia.
Como el auto es recurrible, se trata de un sobreseimiento provisional, porque la abogada de Lidia enseguida que lo leyó dijo que iba a interponer un recurso.

Con un sobreseimiento, el Juzgado lo que hace es ¡NO PROFUNDIZAR EN LA CAUSA!, en este caso por FALTA DE CREDIBILIDAD en la versión de la menor.
¿Porqué se duda de la palabra de esa menor?
Quizás porque el acusado tiene mucho dinero y puede pagar su "inocencia"?

¡¡Otro duro golpe para Andrea!!,
porque así es como se llama la joven que durante CINCO AÑOS le calló a su madre lo que su marido le había intentado hacer.

Lástima que sólo nos interesen los adultos … que sólo se hable de si su madre ha mentido “por dinero” o que el marido “agradece” las muestras de apoyo … pero … ¿quién sabe cómo se ha sentido Andrea estos años? ¿quién sabe cómo le ha afectado todo esto y cómo le afectará?.

Y me pregunto ¿porqué la ley considera capacitada a una chica de 17 años para decidir un aborto, y no la considera capacitada para denunciar un abuso sexual?
¿Por qué no creen en su palabra?


Yo sí creo a Andrea.

No creo que se haya inventado una historia así, y me parece muy bien que su madre la apoye, y haya denunciado a su marido y haya pedido el divorcio.
Y cuando ha llegado a esa conclusión es porque debe tenerlo muy claro y no tiene dudas de ser sólo una pataleta de su hija, porque con 17 años ya se sabe con claridad y sin ninguna duda lo que es un abuso.
El que hubiera callado antes, no le quita ni un apicé de culpa a su padrastro y me parece lamentable que sin profundizar más en la denuncia, se haya sobreseido el caso.


miércoles, 15 de julio de 2009

ALGO SOBRE MI MADRE



Os podria contar tantas y tantas cosas....., pero solo os diré que mi madre era la persona mas "roja" y mas atea que he conocido en mi vida.
Lo que no entiendo es como se enamoró de mi padre que era justo todo lo contrario, era "azul " y creyente. Ella de izquierdas, él de derechas.
Así he salido yo. Viviendo desde pequeña en medio de tantas contradicciones....

Pero no era roja y atea por casualidad, no, tuvo sus razones.
Mi madre tenia solo 8 años cuando empezó la guerra de Franco, esa maldita guerra fratricida que le robó su infancia feliz, sus clases en el colegio, hasta su lengua materna y le enseño el horror de las bombas,a correr para esconderse en el refugio cuando las sirenas avisaban de que iban a bombardear, el sufrimiento de sus padres ante la impotencia de tantas muertes injustas, tanta hambre y tanto dolor.
Vivia en la zona roja y rodeada de ideas contrarias al regimen, parte de su familia se tuvo que exiliar cuando terminó la guerra, para no ser encarcelados o peor todavia, asesinados.

Cuando yo era una niña pequeña, a mi madre aun se le erizaba el vello de los brazos cuando oia el ruido del motor de un avión, y nos abrazaba a mis hermanos y a mi, como queriendonos proteger de las bombas, que aun sin existir, seguian asustandola.
La guerra habia terminado veinte años atras, pero el miedo la tenia atrapada.

Despues de la guerra, la guardia civil no permitía que se hablase en otra lengua que no fuese el castellano,ni en la calle, ni en los colegios, y tuvo que aprenderlo a la carrera por miedo a las represalias.
Solo en la intimidad del hogar, con su familia pudo seguir hablando el valenciano.
Tambien me contó muchas historias de los curas, en las que éstos no salían muy bien parados, y desde luego ella nunca volvió a creer en la palabra de esos hombres con sotana, que predicaban el bien y el amor al projimo pero se ponian al lado de los vencedores, y miraban a otro lado cuando asesinaban impunemente a los vencidos.

Fue una mujer valiente, se guardó sus traumas de la guerra en el desvan de su alma y no nos educó en el rencor.
Al contrario, era muy alegre, guasona, a todo le sacaba punta, contaba chistes, mil anecdotas que entonces yo escuchaba con resignación, y ahora resulta que hago lo mismo.
Decidió pasar pagina y ser feliz, y hacernos felices a todos los que estabamos a su alrededor, en vez de lamentar toda su vida cosas que ya pertenecian al pasado y que ella no podia cambiar.
Se fue al cielo hace casi dos años y me dejó el modelo de como ser una mujer especial, admirable y luchadora.Cada dia que pasa, valoro más su ejemplo y sus enseñanzas.