Enseñando la casa nueva...
Pasar, pasar y vereis el pisito
jueves, 22 de enero de 2009
¿¿¿ Donde está el otro EURO ???
!!!He aquí la prueba de
que los euros se evaporan!!!

Van tres amigos a cenar a un restaurante. Después de la cena, piden la cuenta...
- "Camarero... nos trae la cuenta, por favor.'"
- Son 30 euros, caballeros.
Y cada uno de ellos pone 10 euros.
Cuando el camarero va a poner el dinero en la caja, lo ve el jefe y le dice:
- No,mira esos son amigos míos. Cóbrales sólo 25 euros.
El camarero, muy espabilaillo se da cuenta que si devuelve los 5 euros puede haber un lío para repartirlos y decide lo siguiente:
- Ya está. Me quedaré 2 euros y les devuelvo 3, y así uno para cada uno.
Y así lo hace: les devuelve a cada uno 1 euro.
Ahora es cuando viene el misterio:
Si cada uno puso 10 euros y les devuelven 1 euro, realmente puso cada uno de ellos 9 euros.
Hasta aquí de acuerdo, ¿no?.
Pues bien: 9 x 3 = 27 euros.
Si añadimos los dos que se queda el camarero: 27 + 2 = 29 euros
¿¿¿DÓNDE ESTÁ EL OTRO EURO???.......
Si alguien sabe la respuesta que me lo diga por favor!!!!!!!!
que los euros se evaporan!!!

Van tres amigos a cenar a un restaurante. Después de la cena, piden la cuenta...
- "Camarero... nos trae la cuenta, por favor.'"
- Son 30 euros, caballeros.
Y cada uno de ellos pone 10 euros.
Cuando el camarero va a poner el dinero en la caja, lo ve el jefe y le dice:
- No,mira esos son amigos míos. Cóbrales sólo 25 euros.
El camarero, muy espabilaillo se da cuenta que si devuelve los 5 euros puede haber un lío para repartirlos y decide lo siguiente:
- Ya está. Me quedaré 2 euros y les devuelvo 3, y así uno para cada uno.
Y así lo hace: les devuelve a cada uno 1 euro.
Ahora es cuando viene el misterio:
Si cada uno puso 10 euros y les devuelven 1 euro, realmente puso cada uno de ellos 9 euros.
Hasta aquí de acuerdo, ¿no?.
Pues bien: 9 x 3 = 27 euros.
Si añadimos los dos que se queda el camarero: 27 + 2 = 29 euros
¿¿¿DÓNDE ESTÁ EL OTRO EURO???.......
Si alguien sabe la respuesta que me lo diga por favor!!!!!!!!
miércoles, 21 de enero de 2009
BARACK HUSSEIN OBAMA

Ayer empezó su andadura Barack Hussein Obama, el flamante 44 presidente de los EEUU, con una ceremonia y un discurso lleno de esperanza y de ideas renovadoras y de cambio, en aspectos tan importantes para todo el planeta como la necesidad de detener el cambio climatico y de cambiar el modelo energetico, entre otras.

A mi me emocionó especialmente como le miraba su mujer, mientras juraba el cargo, no sé si lo visteis, pero se le notaba el amor,la admiración, la ilusión, la confianza y la unión que existe entre ellos. Y eso ya es más de lo que tenían muchos presidentes cuando llegaron a la Casa Blanca.
Tener una familia que te apoya, te respalda y te quiere es fundamental para emprender una tarea de esa envergadura.

No lo tiene facil , tiene un montón de problemas heredados economicos y politicos a los que responder y solucionar acertadamente, pero yo tengo toda la confianza puesta en Obama, y auque lo tiene dificil, tambien lo tiene facil, porque con poquito que haga, superar a su antecesor que ha dejado el liston tan bajo, va a ser coser y cantar.
Ganó las elecciones con aquel famoso "Yes, we can", y ahora es el momento de demostrarlo.
Estoy convencida de que "You can Sr. President"
martes, 20 de enero de 2009
domingo, 18 de enero de 2009
EL NIÑO MAL EDUCADO
Paseo por un barrio céntrico y fino de mi querida ciudad, con farmacias que conservan sus centenarias estanterías de botica ilustre, con fachadas rehabilitadas que demuestran que antaño los ricos a lo mejor también lloraban pero tenían mejores casas, calles con arboles donde anidan las tortolas y los estorninos, con hornos limpios de sello familiar que huelen a empanadilla casera y rosquilleta recién fabricada.
Se respira, en esas calles trazadas a base de tiralíneas, una cierta armonía parisina.
Pero no dura mucho la paz, mientras paseo pensando en mis cosas.
De repente, el factor humano, fastidia el entorno.
Los berridos de un niño histérico estallan con una fuerza sobrehumana y se escuchan, seguramente, al otro lado del Turia. Parece que le estén despellejando, torturando, tal es la intensidad de su bramido.
Le veo, a él y a su madre. Pero no, el nene camina lloroso y chepudo al lado de su progenitora y esta no le despelleja ni le pone la mano encima, le ignora.
El niño, seis o siete años, semblante congestionado, arrebatado por las sacudidas de una violencia interna que le estremece, se queja porque mamá no le ha concedido un capricho golosinero. Y entonces, temblando de pura ira, entre sus alaridos de perfecto energúmeno, le suelta a su madre: “¡Puta!”
Mami ni se inmuta, sigue caminando con esa bola gritona a su vera. Él insiste: “¡Eres una puta…Puta., puta, puta…”
Cuando se cruzaron conmigo seguía con su letanía y tuve ganas de decirle a la madre: “Oiga, señora, o le tapa la boca con esparadrapo o le arrea una colleja terapéutica, pero esto no se lo debería permitir ”
Pero me callé, no era mi problema.
¿Quien era yo para inmiscuirme en la forma de educar a ese niño?
Ambos vestían ropa cara y vivían en ese barrio. Nada de lumpen, pues, en sus biografías.
Estoy totalmente en contra de la violencia fisica, y sobretodo con menores, me horroriza ver a un adulto pegarle a un niño.Sea rico o sea pobre.
Pero en las chabolas, como le faltes el respeto a un mayor, te meten dos leches y así aprendes.
Quizá sea otra forma de educar, más analfabeta, más criticable, más incorrecta politicamente, pero los niños no llaman “puta” a la madre.
Me quedé con un sentimiento indescriptible, no sabría explicar todo lo que pensé y sentí en unos segundos.
Lo inmediato fue ¿qué estamos haciendo mal, para que un mocoso que lo tiene todo insulte a su madre?
Con lo felices que serían tantos niños del mundo, de estar en su lugar, niños que carecen de lo más esencial, y este sin darse cuenta de la suerte que tiene, se permite ponerse así por una chuchería?
Lo siguiente fue pensar que me estoy haciendo mayor, porque empiezo a ver algo positivo en aquella educación más estricta y reaccionaria que privaba en mi juventud, contra la que siempre me he rebelado.
Quizás, nos hemos esforzado tanto por darles a nuestros hijos lo que no tuvimos, que se nos olvidó darles lo que si tuvimos.
Por supuesto sin llegar a los extremos de antaño, cuando el padre te fulminaba con la mirada (no era mi caso), pero creo que el respeto a los padres, es algo incuestionable que hay que recuperar y enseñar a los niños desde parvulitos.
¿Que opinais? Que pienso así porque me estoy haciendo mayor......y renegona.....o que tengo un poquito de razón?
Se respira, en esas calles trazadas a base de tiralíneas, una cierta armonía parisina.
Pero no dura mucho la paz, mientras paseo pensando en mis cosas.
De repente, el factor humano, fastidia el entorno.

Los berridos de un niño histérico estallan con una fuerza sobrehumana y se escuchan, seguramente, al otro lado del Turia. Parece que le estén despellejando, torturando, tal es la intensidad de su bramido.
Le veo, a él y a su madre. Pero no, el nene camina lloroso y chepudo al lado de su progenitora y esta no le despelleja ni le pone la mano encima, le ignora.
El niño, seis o siete años, semblante congestionado, arrebatado por las sacudidas de una violencia interna que le estremece, se queja porque mamá no le ha concedido un capricho golosinero. Y entonces, temblando de pura ira, entre sus alaridos de perfecto energúmeno, le suelta a su madre: “¡Puta!”
Mami ni se inmuta, sigue caminando con esa bola gritona a su vera. Él insiste: “¡Eres una puta…Puta., puta, puta…”
Cuando se cruzaron conmigo seguía con su letanía y tuve ganas de decirle a la madre: “Oiga, señora, o le tapa la boca con esparadrapo o le arrea una colleja terapéutica, pero esto no se lo debería permitir ”
Pero me callé, no era mi problema.
¿Quien era yo para inmiscuirme en la forma de educar a ese niño?
Ambos vestían ropa cara y vivían en ese barrio. Nada de lumpen, pues, en sus biografías.
Estoy totalmente en contra de la violencia fisica, y sobretodo con menores, me horroriza ver a un adulto pegarle a un niño.Sea rico o sea pobre.
Pero en las chabolas, como le faltes el respeto a un mayor, te meten dos leches y así aprendes.
Quizá sea otra forma de educar, más analfabeta, más criticable, más incorrecta politicamente, pero los niños no llaman “puta” a la madre.
Me quedé con un sentimiento indescriptible, no sabría explicar todo lo que pensé y sentí en unos segundos.
Lo inmediato fue ¿qué estamos haciendo mal, para que un mocoso que lo tiene todo insulte a su madre?
Con lo felices que serían tantos niños del mundo, de estar en su lugar, niños que carecen de lo más esencial, y este sin darse cuenta de la suerte que tiene, se permite ponerse así por una chuchería?

Lo siguiente fue pensar que me estoy haciendo mayor, porque empiezo a ver algo positivo en aquella educación más estricta y reaccionaria que privaba en mi juventud, contra la que siempre me he rebelado.
Quizás, nos hemos esforzado tanto por darles a nuestros hijos lo que no tuvimos, que se nos olvidó darles lo que si tuvimos.
Por supuesto sin llegar a los extremos de antaño, cuando el padre te fulminaba con la mirada (no era mi caso), pero creo que el respeto a los padres, es algo incuestionable que hay que recuperar y enseñar a los niños desde parvulitos.
¿Que opinais? Que pienso así porque me estoy haciendo mayor......y renegona.....o que tengo un poquito de razón?
sábado, 17 de enero de 2009
El Señor de los ronquidos
Llega un hombre una noche a un hotel y pide una habitación.
El encargado le dice que sólo tiene una cama, en un cuarto compartido,
pero que nadie la quiere, porque el otro huésped ronca muy fuerte.
El hombre, por estar demasiado cansado le responde que no hay problema
y decide compartir la habitación...
A la mañana siguiente, el encargado pregunta si durmió bien.
- Perfectamente, ¡ muchas gracias !
- ¿Y el señor de los ronquidos?
Apenas entré en la habitación le di un beso en la mejilla y una palmadita en la nalga ;
y después de eso,
él se pasó toda la noche con los ojos abiertos y con el culo pegado a la pared!!!!
MORALEJA
No hay grandes problemas ... sino grandes soluciones
El encargado le dice que sólo tiene una cama, en un cuarto compartido,
pero que nadie la quiere, porque el otro huésped ronca muy fuerte.
El hombre, por estar demasiado cansado le responde que no hay problema
y decide compartir la habitación...
A la mañana siguiente, el encargado pregunta si durmió bien.
- Perfectamente, ¡ muchas gracias !
- ¿Y el señor de los ronquidos?
Apenas entré en la habitación le di un beso en la mejilla y una palmadita en la nalga ;
y después de eso,
él se pasó toda la noche con los ojos abiertos y con el culo pegado a la pared!!!!
MORALEJA
No hay grandes problemas ... sino grandes soluciones
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





