
Cuenta la historia de Antonia,que a sus 26 años se ve sola con un niño de 4 años en el Madrid de los años 80.
La suya es la historia de un viaje interior, el de una mujer que se enfrenta a la juventud y a la maternidad, mientras intenta hacerse un lugar en la vida.
Es la crónica de un aprendizaje, de cómo se logra a duras penas sobreponerse a la deslealtad. Como la inocencia, el desamparo y la ternura de un hijo alivian la fragilidad de quien ha de hacerse fuerte para protegerlo.
La escritura de Elvira Lindo va directa al corazón de esas verdades sobre la experiencia que sólo puede contar la ficción.
Me ha llegado especialmente este párrafo:
Cómo se hace para pedir ayuda, para contarle a alguien que un desgarro interior no te deja dormir,cómo se llega a comprender que hay amores que han caducado, que prolongarlos es pudrirlos,cómo aprende uno a defenderse, a tener dignidad y no desear la compañía de quien sabes de antemano que te destruye, cómo distinguir entre amor y obsesión, por qué luchar por lo que ya no te pertenece, cómo se hace para estar triste sin humillarse, cómo aprender a comportarse, de tal manera que no tengas que pasar la vida rumiando errores que duelen más que por su gravedad por la cantidad de veces que los has repetido.
Me he identificado en muchas de sus reflexiones, incluso recuerdos familiares. No en vano somos casi de la misma edad, y hemos coexistido en una época de tiempo acelerado, más propicio a la confusión que a la certeza, sobretodo para los que hemos tenido una experiencia de perdida y de desencanto demasiado temprana.

3 comentarios:
Elvira Lindo, siempre tiene los pies en el suelo.
Al margen de que su narrativa es amena y divertida, sus fondos son próximos y actuales. A veces crudos, lógico... como cruda es nuestra realidad.
Sus apreciaciones sobre las relaciones personales, son retazos de la vida real, que plasma de forma clara y sin caricaturas.
Me alegro de verte de nuevo.
Besos.
¿cómo se hace?...
querida tag, me alegra verte de nuevo,porque tú siempre nos traes VIDA...
un abrazo
Momentos de incertidumbre , de desamparo...de lucha...
Me alegra saludarte Elvira.
Un beso
Publicar un comentario