A veces con las mejores cartas del mundo se pierde la partida y con unas normalitas, si aplicas la cabeza, el corazón, los codos y la suerte te acompaña ¡¡arrasas!!
¿Sabes lo que no se me da nada mal a mi? de hecho es el único juego de carta al que me encanta jugar... el mus.
Cuando quieras nos echamos una partidita... por de pronto, te evido a grande, paso a chica llevo pares, y te meto órdago al juego ...si llevas:-)
Para cuatro días, mejor jugar a lo que sea, aunque no se tengan tríos, o poker o escala de color, hay muchos juegos, a la medida de cada momento. Hay que saber perder el juego, mala racha y a por otro, digo yo. Besitooooooo.
Pues no sé si estoy muy de acuerdo con esa afirmación. Las buenas cartas siempre son las buenas, ya se sepa jugar bien o mal. Es como lo del dinero... dicen que no hace la felicidad (jajaja) o los que no tienen estudios pero se excusan en que prefieren tener educación a estudios (como si ambas cosas fueran reñidas). En fin, que el que no se consuela es por qué no quiere.
3 comentarios:
Es muy cierto TERE...
A veces con las mejores cartas del mundo se pierde la partida y con unas normalitas, si aplicas la cabeza, el corazón, los codos y la suerte te acompaña ¡¡arrasas!!
¿Sabes lo que no se me da nada mal a mi? de hecho es el único juego de carta al que me encanta jugar... el mus.
Cuando quieras nos echamos una partidita... por de pronto, te evido a grande, paso a chica llevo pares, y te meto órdago al juego ...si llevas:-)
Muaaaaaaaaaaaakss, guapa.
Good night, TERE
Para cuatro días, mejor jugar a lo que sea, aunque no se tengan tríos, o poker o escala de color, hay muchos juegos, a la medida de cada momento.
Hay que saber perder el juego, mala racha y a por otro, digo yo.
Besitooooooo.
Pues no sé si estoy muy de acuerdo con esa afirmación. Las buenas cartas siempre son las buenas, ya se sepa jugar bien o mal. Es como lo del dinero... dicen que no hace la felicidad (jajaja) o los que no tienen estudios pero se excusan en que prefieren tener educación a estudios (como si ambas cosas fueran reñidas). En fin, que el que no se consuela es por qué no quiere.
Bessets.
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