miércoles, 15 de diciembre de 2010

La tercera memoria de E.Evtuchenko


LA TERCERA MEMORIA

Todos tenemos un instante en que
nos entra una tristeza pegajosa,
y la vida, quedándose al desnudo,
se nos muestra como algo sin sentido.

Frío de muerte llena las entrañas.
Pero, para vencerlo, golpeamos
sin fuerza apenas a las puertas de la memoria,
como quien va a una hermana de la caridad.

A veces, sin embargo, hay dentro de nosotros
tanta noche y es tanta la ruina,
que ayudarnos no puede la memoria,
ni la del corazón, ni la de la razón.

Se nos apaga el brillo de los ojos.
Y la conversación, los movimientos...
todo se apaga. Pero existe aún
la tercera memoria: la del cuerpo.

Que recuerden los pies
el polvo y el calor de la carretera,
la hierba fresca
cuando descalzos caminaban.

Que recuerde la mejilla con ternura
cómo, tras una riña, la consolaba
la agradable aspereza de la lengua
del perro, que todo lo comprende.

Que recuerde la frente, avergonzada,
cómo, bendiciéndola,
un beso la rozaba, apenas la rozaba,
descubriéndole toda la ternura de madre.

Que los dedos recuerden los pinos, el trigo,
y la lluvia casi imperceptible,
y el temblor del gorrión,
y las crines nerviosas del caballo.

Que los labios recuerden otros labios.
Hay hielo y fuego en ellos. Hay tinieblas y hay luz
Todo el mundo contienen, impregnado
de aroma de naranjas y de nieve.

Y entonces pedirás a la vida perdón.
y le dirás: “A ciegas te acusaba”.
Absuélveme del grave pecado
de mi absurda irritación.

Y si la maravilla de este mundo
es preciso pagarla
con un precio cruel,
no importa, yo lo acepto.

Pero ¿acaso el capricho del destino,
los golpes y las pérdidas,
son un precio tan alto por gozar
las maravillas que la vida ofrece?

Eugeni Evtuchenko



4 comentarios:

María dijo...

No se que ocurre TERE,

pero por lo que veo, todos estamos en lo mismo.
Tú poema tristísimo, de alguien que está sufriendo. Mi entrada, hablando del dolor que parece que se ha empeñado en rodearnos a todos y que miras, intentando que no te alcance, para que los que de verdad lo están pasando mal puedan sujetarse y como que a veces tampoco puedes, en fin...

A ver si todo el mundo sale de esta oscuridad que parece que lo envuelve todo y el brillo de esta Navidad preciosa que ha dejado tu casa tan bonita nos llene de calor y todos los nubarrones se vayan lejos, bieeeeen lejos.


Muchos muchos besos guapa.

MARU dijo...

Bueno, estoy con Maria, no sé si la cercanía de la Navidad, (la primera sin mi madre ) que, aunque estoy en Valencia, después de anhelarlo tantos años, y vendrán a casa mi hijo pequeño, Patri, Laura y Blanca, ando triste y melancólica....

Enfin, hay que procurar levantar el ánimo.
Un besito carinyet

Anónimo dijo...

nunca aceptaré , al menos desde la razón, el más mínimo dolor por causa del vivir...más también estoy en la tierra con los pies...y sé de sobra que acá se ríe y se llora...aunque el llanto pal...
besos, teresa.

tag dijo...

No era mi intención daros la impresión de que estoy triste, no, nada de eso.
Es que leí esta poesia, me gustó y la he querido compartir con vosotros,porque el autor no creo que sea muy conocido.
Solo eso.
Pero estoy bien, nada de tristezas.
A mi las Navidades siempre me han parecido una epoca festiva, llena de comidas con compañeros,amigos y familia, o de cenas o de encuentros,lo que sea, pero donde ves a la gente que el resto del año es dificil de reunir y darles un abrazo.

Muaaaaaas.