

La catedral de Siena es mi favorita de toda Italia.
Impresionante por fuera y por dentro.

Siena es una joya medieval. Enclavada dentro de la comarca de Chianti, cuna de uno de los mejores vinos de país, Siena es una ciudad pequeña, agradable, llena de arte y de rincones preciosos que giran en torno a su plaza central, Il Campo.
Según la leyenda, Siena fue fundada por Senio y Asquio, hijos de Remo. Por lo que no es extraño encontrar por toda la ciudad estatuas de la loba amamantando a los míticos fundadores de Roma.
Siena y Florencia fueron en tiempos dos ciudades que rivalizaban por todo.
De hecho Siena llegó a ser una de las ciudades más importantes de toda Europa. Las guerras, y sobre todo la peste negra, que casi aniquiló al 70% de la población, hicieron que Siena fuera perdiendo peso a favor de Florencia.


El edificio de las banderas, es un palacio precioso, que actualmente pertenece a la Accademia Musicale Chigiana, cuyo salón más grande es utilizado como sala de conciertos y tuvimos la suerte de poder asistir a uno interpretado por los alumnos destacados del Conservatorio de Siena, que acababan de finalizar sus estudios.


Il Campo es una magnifica plaza en forma de concha, rodeada de altas torres, enormes palacios y varios edificios medievales. Además esta plaza es conocida porque en ella se celebran dos veces al año, las famosas carreras de caballos, El Palio. Una carrera de tan solo 90 segundos y meses de preparación en la que todo vale. El espectáculo es un acontecimiento en toda Italia.

Tuve la suerte de estar alli las visperas del 16 de agosto, y ver los ensayos de esta fiesta.
Esta foto la tomé mientras corrían los caballos y sus jinetes a gran velocidad,para ver quien llegaba el primero y conseguía el preciado Palio.
La única diferencia es que no iban vestidos con los trajes de la Edad Media, con los que se engalanan solamente dos dias al año, el 2 de julio y el 16 de agosto.
Hice tantas fotos que no sabía cuales elegir para mostraros Siena, y seguro que me he quedado corta.