sábado, 17 de enero de 2009

viernes, 16 de enero de 2009

BLOWING IN THE WIND

Leo en El Pais :

Los llamamientos internacionales para un inmediato alto el fuego y los esfuerzos diplomáticos para conseguirlo son necesarios pero no suficientes como respuesta a la agresión, la guerra y el asesinato de civiles inocentes en nombre de la seguridad o la autodeterminación. La violencia de ahora, como en el pasado, nace de la sangre y sólo alimentará un mayor derramamiento de sangre.
Más de 1.000 muertos. Miles de heridos. Edificios y escuelas de la ONU bombardeados. Refugiados sin refugios. El uso de escudos humanos. La profunda inseguridad. Las víctimas se acumulan y, en ambos bandos, son mayores entre los civiles que entre los combatientes. Los cohetes de Hamás son menos mortales que los misiles israelíes, pero atacan cinco veces más a los civiles que a los soldados. Los objetivos de Israel son sólo los combatientes enemigos, pero los daños colaterales incluyen a trabajadores de Naciones Unidas y a más de 300 niños palestinos, mientras que el "fuego amigo" de Tzahal ha matado tantos soldados israelíes como Hamás. Entretanto, algunos líderes de la región urgen de forma infame a su juventud a cometer un suicidio masivo en respuesta. Este ciclo enfermizo debe ser atajado de raíz. Ahora. Antes de que la historia se repita a sí misma con una ocupación prolongada, más terrorismo suicida y desastrosas consecuencias políticas. Y el ciclo sólo puede terminar cuando los líderes estén dispuestos a asumir el riesgo de la paz.

Otra guerra, otros combatientes, pero el mismo horror, el mismo dolor, la misma destrucción, la misma muerte de victimas inocentes que hace muchos años, cuando Bob Dylan cantaba esta canción



The answer my friend, is blowing in the wind, the answer is blowing in the wind........

jueves, 15 de enero de 2009

AÑO DE NIEVES, AÑO DE BIENES

Una amiga me ha enviado estas fotos del dia 9-1-2009, del parque del Retiro en Madrid.
Si se cumple el refrán, todo un buen presagio.















miércoles, 14 de enero de 2009

SEVERN SUZUKI

La niña que silenció al mundo durante 6,32 minutos


El mundo está en las manos, de aquellos que tienen el coraje de soñar, y correr el riesgo de vivir sus sueños.
Paulo Coelho

martes, 13 de enero de 2009

SIN PALABRAS

Los que me conocen saben que tengo una predilección especial por las niñas. Será porque siempre queremos lo que nos falta, y yo solo he tenido varones.
Aunque a mis hijos no los cambiaría por nada del mundo.
Pero es que las niñas, de pequeñitas son tan graciosas.... y tan listas.
No hay más que ver este video

domingo, 11 de enero de 2009

TE DOY MIS OJOS de Iciar Bollain



De todas las películas de miedo, suspense o terror, hay una en especial que, al verla, aunque no sea estrictamente de ese género, yo me muero de miedo, de pavor, de dolor. Me causó la otra noche, cuando la volví a ver, aunque sabes que tiene más o menos un final feliz –digamos que en la realidad, quizás tendría una triste y fatal continuación- me causa aún una terrorífica ansiedad. “Te doy mis ojos”, de Iciar Bollaín, creo que es una de las películas más crudas que jamás se hayan rodado. Hace que sea tu corazón el que se contraiga para acoger el drama, sea su estómago el que se encoja ante cada palabra. Y digo palabras porque es una película de malos tratos en la que en ningún momento se ve que el tío le ponga la mano encima y, por el contrario, estás durante toda la película pensando: me va a matar, me va a matar…

Y digo ‘me va a matar’ porque esa es la sensación que yo tengo en esa película.
No me cuesta mucho ponerme en la piel de los papeles de los protagonistas de novelas y películas, es más, me encanta sumergirme en ellos y sentir a su lado.
Pero en el caso de “Te doy mis ojos” no es una decisión sino que la película te lleva no a acompañar a la chica en su dolor sino a sentirte tan humillada y vejada como ella, tan rota (‘lo ha roto todo, todo’, dice en un momento’), por eso para mí es una película de auténtico terror.
Creo que la escena que en el cine más me ha conmovido en esta vida es la del balcón. Sólo recordarla me pone los pelos de punta, me eriza, causa un miedo y una pena, una rabia inusitada. Pasan los años y la vuelvo a ver y la sensación es la misma.
Lo peor de la película es que también tiene una de las escenas más bonitas y es cuando están en la cama, abrazados y él le pide que le regale algo. Es ahí cuando le dice que ella se lo entrega todo, incluidos sus ojos, de donde viene el título de la película.














Una vez más, en el tema de las mujeres maltratadas –y para que no se le olvide a nadie os diré que han muerto en el 2008, exactamente 74 MUJERES- tiene la cara y la cruz, lo fácil que, a la vez, nos resulta empatizar con ellas.
Porque, claro, desde nuestro sofá, mientras vemos las noticias o vemos este tipo de películas, es fácil pensar: -Si se le ocurriera hacérmelo a mí, le iba a quitar las ganas de volver a hacerlo después de la primera bofetada…- Yo no sé por qué aguantan…- Qué boba, que se vaya…
Guardando las distancias, la cruda realidad es que, si pensamos en muchas cosas que a lo largo de la vida soportamos, en personas que seguimos dejando a nuestro lado y que a veces nos hacen daño, en momentos en los que nos quedamos sin capacidad de respuesta y que, por un motivo u otro soportamos, quizás sea más fácil ponerse en la piel de esas mujeres que además de maltratadas son ‘malhadadas’ porque el destino, la vida o el mismísimo Diablo les ha hecho la gran jugarreta de enamorarse de alguno de sus discípulos.

Y se puede pensar, peor están las del Islam. Claro, hay países en los que nos lapidan, en los que nos realizan ablaciones y nos ponen tras un burka. Pero aquí, en España, siglo XXI, superoccidental, ponte el taconazo y a trabajar, paga las cuentas a mitad, sí, señor, eso es igualdad, que yo puedo ir a la universidad pero, como se me cruce el cable, como des conmigo, individuo cargado de serios complejos de inferioridad.....

¿Qué? Bonita, menos lobos Caperucita, que si te enamoras de mi, en cuerpo o en alma te voy a hundir, a destrozar. Y, si te pones tonta, te voy a matar.


Te doy mis ojos, de 2003.Icíar Bollaín
La ESCENA DEL BALCÓN, los tres minutos más duros del cine español